En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer Cervicouterino, la Región de Magallanes refuerza el llamado al autocuidado y al diagnóstico oportuno. La urgencia no es menor: durante el año pasado, seis mujeres perdieron la vida en la región debido a esta patología, una cifra que las autoridades buscan erradicar mediante la educación y el acceso a exámenes preventivos.
A nivel global, el impacto de esta enfermedad ha sido devastador, con más de 600 millones de muertes históricas. Si bien la tasa de mortalidad ha bajado significativamente en los últimos 20 años —de 14,1 a 6,7 por cada 100.000 mujeres—, el desafío internacional es reducirla a 4,1. Para lograrlo, Magallanes se alinea con la estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que busca que el 90% de las mujeres accedan a tamizaje y tratamiento oportuno.
El factor VPH y la importancia del tamizaje El principal causante de este cáncer es el Virus del Papiloma Humano (VPH), el cual puede transmitirse por contacto piel a piel. Aunque el sistema inmune suele eliminarlo, en ciertos casos persiste y genera lesiones precancerosas. "La prevención salva vidas y es una tarea compartida", enfatizó María Isabel Velich, matrona y referente de Salud Sexual de la Seremi de Salud de Magallanes.
Actualmente, Chile cuenta con la garantía GES que asegura el examen de Papanicolau (PAP) de forma gratuita. Sin embargo, la realidad regional preocupa: la cobertura en Magallanes alcanza solo un 65,4%, cifra lejana al 80% ideal para garantizar una protección efectiva de la población femenina.
Vacunación: Un escudo para las nuevas generaciones Una nota positiva la entrega la estrategia de inmunización. Desde 2014 para niñas y 2019 para niños, la vacuna contra el VPH ha alcanzado una cobertura regional del 88,4%. Esta vacuna protege contra los tipos de virus más peligrosos, responsables del 70% de los casos de cáncer cervicouterino, marcando una hoja de ruta clara para las futuras generaciones.
El llamado de las autoridades es a no postergar el PAP o el test de VPH según la edad, recordando que la detección temprana permite que el 90% de los casos puedan resolverse con éxito.