Lo que inició como una fiscalización vehicular de rutina en el sector sur de Punta Arenas, terminó con la detención de un hombre identificado con las iniciales C.A.C.L., luego de que personal de Carabineros descubriera un arma blanca de grandes dimensiones oculta bajo el asiento del conductor.
El imputado circulaba en un automóvil modelo Mazda Atenza cuando fue interceptado por los efectivos policiales. Al realizar la inspección del móvil, los uniformados hallaron un machete con una hoja de 40 centímetros y una empuñadura de 13 centímetros. Ante el hallazgo, el sujeto no pudo entregar una justificación válida para portar dicho elemento en la vía pública, procediéndose a su captura inmediata.
Formalización y salida alternativa
Durante la audiencia de control de detención, el fiscal Cristián Opazo detalló que el procedimiento se gestó en el marco de las fiscalizaciones habituales de tránsito. Según el persecutor, los hechos configuran el delito de porte de arma blanca, ya que el individuo se desplazaba por la ciudad "sin tener ningún tipo de justificación o autorización para aquello".
Pese a la naturaleza del arma incautada, el Ministerio Público optó por proponer una suspensión condicional del procedimiento. El fiscal Opazo fundamentó esta decisión en que el imputado carece de antecedentes penales previos o persecuciones vigentes, cumpliendo con los requisitos legales para optar a esta salida alternativa.
Condiciones del tribunal
El tribunal aceptó la medida por un plazo de un año. Durante los próximos 12 meses, el joven deberá cumplir estrictamente con dos condiciones: fijar un domicilio estable —informando cualquier cambio a la autoridad— y renunciar formalmente a la propiedad del machete para su posterior destrucción. De cumplir satisfactoriamente con estas obligaciones, la causa será sobreseída definitivamente, extinguiendo su responsabilidad penal por este incidente.