La masiva llegada de conductores a las bencineras de Punta Arenas no solo generó congestión, sino también una serie de delitos e incivilidades que terminaron con tres personas formalizadas ante el Juzgado de Garantía. Estos casos se suman a detenciones previas por infracciones a la Ley de Drogas y armas en el mismo contexto.
Un altercado en un servicentro del sector norte terminó con un cliente y una supervisora detenidos. El conflicto se inició cuando el conductor amenazó de muerte a un bombero del establecimiento. Ante esto, la supervisora intervino, produciéndose una agresión que resultó en daños a un teléfono celular y lesiones leves. Ambos enfrentaron cargos por amenazas, daños y lesiones, quedando con prohibición mutua de acercamiento.
En un segundo hecho, un hombre fue arrestado tras protagonizar un violento episodio en el sector central. El imputado, que llegó al lugar con una lesión sangrante en el rostro, procedió a destruir una máquina de cobro electrónico (POS) y mobiliario del local sin provocación previa.
La fiscalía lo formalizó por daños simples, avaluados en más de una unidad tributaria mensual. El tribunal decretó la prohibición de acercarse al recinto y detectó, además, que el sujeto mantenía una multa pendiente por una causa antigua, otorgándole tres días para cancelarla bajo riesgo de reclusión.