Lo que prometía ser la modernización definitiva de la identidad en Chile terminó en un colapso operativo y financiero. La Contraloría General de la República (CGR) evacuó el Informe Final N.° 264/2025, donde detalla las graves deficiencias del Nuevo Sistema de Identificación (NSI) del Registro Civil, implementado en noviembre de 2024.
El documento revela fallas que rozan lo surrealista: el sistema emitió cédulas de identidad con información errónea, incluyendo recién nacidos que figuraban con profesiones y adultos con datos laborales equivocados o abreviaciones ininteligibles.
Cifras de un sistema colapsado La fiscalización pone cifras al malestar ciudadano vivido entre diciembre de 2024 y marzo de 2025:
Retrasos masivos: De 1,2 millones de solicitudes, 168.411 documentos se entregaron fuera de plazo (un 17% del total). Las demoras llegaron a los 89 días hábiles.
Solicitudes pendientes: Se detectó una acumulación de 218 mil cédulas y pasaportes sin entregar, algunos con hasta 133 días de retraso.
Mesa de ayuda colapsada: Los propios funcionarios ingresaron más de 41 mil requerimientos de soporte ante la inoperatividad de la plataforma.
Irregularidades financieras y multas El informe de Contraloría es especialmente duro respecto a la gestión de recursos. Se detectó que el sistema no estaba integrado con Transbank, dejando inútiles los dispositivos de pago (PINPAD) y forzando contrataciones de emergencia.
Lo más grave es el hallazgo de un gasto de $2.478 millones por servicios no prestados: el Servicio pagó por 1.270 estaciones de trabajo, de las cuales 436 jamás fueron habilitadas.
Acciones legales y sanciones Ante el evidente incumplimiento contractual, la CGR ordenó:
Multas millonarias: Aplicar sanciones por más de $3.393 millones a la empresa proveedora.
Juicio de cuentas: De no cobrarse estas multas, Contraloría iniciará el reparo de las sumas para recuperar los fondos públicos.
Sumario administrativo: Se instruyó un proceso disciplinario interno en el Registro Civil para determinar las responsabilidades de los directivos y funcionarios en este fallido proceso de implementación.