Una grave alteración al orden y la seguridad se registró este jueves en el Centro de Internación Provisoria y de Régimen Cerrado (CIP-CRC) de Punta Arenas. El recinto, dependiente del Servicio Nacional de Menores y custodiado por Gendarmería, fue escenario de un intento de vulneración de los anillos de seguridad protagonizado por dos internos de alta peligrosidad.
La emergencia estalló a primera hora del día, cuando los dos jóvenes —uno de ellos imputado por un violento apuñalamiento y el otro vinculado al reciente robo de bicicletas de alta gama— activaron extintores de polvo químico en las dependencias. La densa nube de químicos obligó a la intervención inmediata del personal, iniciándose un allanamiento preventivo y la evacuación de la población penal hacia los patios de seguridad.
Escalamiento y enfrentamiento Pese a las instrucciones del personal, los involucrados escalaron las rejas perimetrales y alcanzaron la techumbre del complejo. Desde allí, lograron descender hacia un patio contiguo en un intento claro por evadir los controles. Al ser interceptados, los internos reaccionaron con extrema violencia, enfrentándose físicamente a la guardia de turno.
La magnitud de la agresión obligó al despliegue de la Unidad de Servicios Especiales Penitenciarios (USEP), quienes aplicaron el uso legítimo de la fuerza para reducir a los sujetos y restaurar el control del centro.
Balance de heridos Como saldo del operativo, dos funcionarios de Gendarmería resultaron con lesiones de diversa consideración tras los golpes recibidos. Ambos fueron derivados a un centro asistencial, donde se confirmó que sus heridas no revisten gravedad, aunque quedaron con licencia médica. Por su parte, los dos internos también fueron trasladados para la constatación de lesiones de rigor tras el procedimiento de reducción.
Desde la institución confirmaron que el resto de los jóvenes internados no participó de los disturbios y se encuentran en buenas condiciones. Todos los antecedentes del caso fueron remitidos a las autoridades competentes para iniciar las sanciones administrativas y las acciones legales correspondientes por este nuevo episodio de violencia en el sector de Río de los Ciervos.