El cierre de la liguilla no pudo ser más emocionante. El Club Deportivo Chile saltó a la cancha con la misión de ratificar una temporada en la que fue de menos a más, logrando amalgamar la experiencia de sus referentes con el ímpetu de las nuevas promesas del club.
La "columna vertebral" del equipo campeón fue determinante para sostener la presión del Prat. La solvencia de Javier Pavicic en la última línea, sumada al despliegue y control de Nicolás González, Sebastián Fernández y el incombustible Marco Ojeda en la zona de volantes, permitieron que "el Chile" dominara los tiempos del encuentro.
El marcador reflejó la contundencia de los dirigidos por Víctor Oyarzún:
Sergio Alvarado abrió la ruta del triunfo con una definición precisa.
Javier Pavicic, el caudillo de la defensa, se sumó al ataque para aumentar las cifras.
Marco Ojeda cerró la cuenta, desatando la euforia de la hinchada de la estrella solitaria.
El descuento para el Prat vino de la mano de Sebastián Casado, quien puso el honor para un equipo que peleó hasta el final pero que no pudo contener el oficio del nuevo monarca regional.
Con esta victoria, el Chile alcanza su 12° campeonato, consolidándose como una de las instituciones más ganadoras y respetadas de la asociación local. Tras una temporada dura y competitiva, el trofeo se queda en las vitrinas de un plantel que supo sufrir y crecer en los momentos clave del torneo.