Lo que parecía un espaldarazo financiero definitivo para los proyectos de infraestructura en Magallanes ha quedado en punto muerto. El Gobierno anunció la anulación del decreto del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE) que, bajo el Oficio N° 640/2026 (heredado de la administración anterior), reservaba $60.536 millones principalmente para Magallanes, Los Lagos y Aysén.
El subsecretario de la Subdere, Sebastián Figueroa, justificó la decisión argumentando que el reparto actual era "desequilibrado", ya que Magallanes concentraba el 63% del presupuesto total, dejando a regiones como Arica y Parinacota sin asignación. "Esa predilección debe terminar en favor de un desarrollo balanceado", sentenció la autoridad nacional.
El retiro del decreto desde la Contraloría impacta directamente en la planificación de obras públicas locales. Al quedar sin la reserva de fondos comprometida, diversas iniciativas entran hoy en un periodo de incertidumbre técnica y financiera.
Desde el Gobierno central aseguran que el flujo de recursos no se detendrá y que en pocos días se ingresará un nuevo documento que reparta los $69 mil millones de forma "equitativa" entre todas las zonas extremas de Chile. Además, prometieron que si las regiones ejecutan con rapidez los montos asignados, podrían recibir recursos adicionales.
La noticia no cayó nada bien en la zona. El senador por Magallanes, Karim Bianchi, manifestó su rechazo absoluto, advirtiendo que esto no es un simple trámite administrativo, sino un golpe político al corazón del desarrollo regional.
"Lo que parecía un reconocimiento a la realidad de vivir en el extremo del país hoy queda en entredicho. Si se confirma una disminución de los recursos comprometidos, se está afectando directamente el futuro de Magallanes", denunció el parlamentario.
Bianchi exigió transparencia total al Ejecutivo y advirtió que estará vigilante para que el nuevo reparto no termine desmantelando los proyectos que la comunidad magallánica lleva años esperando.