La justicia magallánica actuó con celeridad tras el sangriento episodio que terminó con la vida de Sergio Mansilla Reiñaco la noche del pasado domingo. Los adolescentes identificados con las iniciales B.A.N.N. y J.A.V.M. enfrentaron hoy la audiencia de formalización de cargos por el delito de homicidio simple.
Aunque la defensa intentó atenuar la responsabilidad de los jóvenes argumentando una supuesta provocación previa y destacando su entrega voluntaria a la PDI, el relato de la Fiscalía de Magallanes fue contundente para desestimar cualquier eximente de responsabilidad inmediata.
Durante la audiencia, el Ministerio Público reveló detalles clave que inclinaron la balanza hacia la medida cautelar más severa contemplada en la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente:
• Estado de indefensión: La víctima se encontraba en evidente estado de ebriedad y desarmada al momento del ataque en calle Hornillas.
• Alevosía técnica: Los imputados utilizaron armas blancas y actuaron en grupo (superioridad numérica) para ultimar a Mansilla.
• Prontuario previo: Se reveló que uno de los detenidos ya contaba con antecedentes por delitos violentos, lo que reforzó la tesis de peligrosidad para la sociedad.
Bajo estos antecedentes, el tribunal decretó la internación provisoria de ambos menores en el Centro de Régimen Cerrado de Río de los Ciervos. La libertad de los jóvenes fue calificada como un peligro para la seguridad de la comunidad puntarenense.
El tribunal fijó un plazo de 90 días para el cierre de la investigación, periodo en el cual la Fiscalía deberá reunir las pericias científicas finales para llevar a los adolescentes a un juicio oral donde arriesgan penas de privación de libertad efectiva.