La salida de Priscilla Carrasco del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) tomó un rumbo legal distinto este miércoles. Tras notificarse su "renuncia no voluntaria", el Ministerio de la Mujer recibió una licencia médica con efectos retroactivos, emitida por el equipo médico que trata su cáncer de mama triple negativo.
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, explicó en Radio Pauta que, aunque la emisión del documento fue posterior a la notificación del despido, sus efectos legales son anteriores.
“Nosotros no podemos cuestionar lo que un profesional médico establece, por lo que esta situación se va a pausar por ahora para conocer los alcances de esa licencia”, enfatizó el jefe de gabinete.
Pese al "paréntesis" humanitario, el Ministerio de la Mujer, liderado por Judith Marín, fue tajante en señalar que la decisión de remover a Carrasco responde a deficiencias graves detectadas en una auditoría interna.
Los puntos críticos de la auditoría:
Falta de trazabilidad: Inconsistencias graves en los procesos financieros y contables del servicio.
Créditos no autorizados: Contratación de préstamos sin el debido respaldo legal.
Gasto operativo desproporcionado: Ejecución de recursos sin las justificaciones técnicas correspondientes.
Desde la ARCHI, el Presidente José Antonio Kast respaldó la decisión de solicitar la renuncia de la directora, separando la "situación humana compleja" de la responsabilidad política.
“Es un hecho lamentable que afecta la parte humana, pero tenemos que asumir con responsabilidad la gestión de un gobierno que vela por el bien de todos. La confianza no se daba porque tenemos miradas distintas de cómo gestionar el SernamEG y Prodemu”, afirmó el Mandatario.
Kast adelantó que la auditoría sigue arrojando "situaciones complejas" que se comunicarán a la ciudadanía paso a paso, justificando la necesidad de un cambio de mando en la repartición.