El Presidente Donald Trump sorprendió este martes al fijar un plazo de dos a tres semanas para el retiro de las tropas estadounidenses de territorio iraní. Según el mandatario republicano, las operaciones aéreas y terrestres de los últimos días han sido devastadoras para la infraestructura militar de Teherán.
“Anoche destruimos una gran cantidad de instalaciones de fabricación de misiles… los hemos golpeado muy duro. Les tomará de 15 a 20 años reconstruir lo que hemos destruido”, afirmó Trump para justificar el fin de la ofensiva.
Respecto al Estrecho de Ormuz, ruta clave por donde pasa el 20% del petróleo mundial y que permanece bloqueada por Irán, Trump fue tajante: Estados Unidos ya no se hará cargo de su seguridad. A través de Truth Social, el mandatario instó a países como Francia y China a tener "coraje" y tomar el control de la ruta por sus propios medios: “Vayan por su petróleo”, sentenció.
Desde el otro lado de la trinchera, el Presidente de Irán, Masud Pezeshkian, manifestó su disposición a detener el conflicto armado que mantiene con Israel y Estados Unidos, pero bajo términos estrictos. En una conversación con el líder europeo Antonio Costa, el mandatario iraní delineó los puntos innegociables para Teherán:
Fin de la agresión: Cese inmediato de los ataques en todos los frentes.
Compensaciones económicas: Pago de reparaciones por los daños causados a la infraestructura del país.
Responsabilidades: Definición de culpabilidades legales por el inicio de las hostilidades.
Pese a los anuncios de retirada, la violencia no cesa. La madrugada de este martes, un petrolero kuwaití fue impactado por un proyectil lanzado desde Irán mientras se encontraba en el puerto de Dubái (Emiratos Árabes Unidos). Este ataque reafirma la táctica de presión económica de Irán sobre los buques cisterna que intentan desafiar el cierre del estrecho.
Para una región como Magallanes, dependiente de la estabilidad de los precios de los combustibles y con una industria logística marítima relevante, el anuncio de Trump genera una mezcla de alivio y cautela. La incertidumbre sobre quién controlará el flujo de crudo en Ormuz podría mantener la volatilidad del valor de las bencinas en los servicentros de Punta Arenas y el resto de Chile durante las próximas semanas.