Este miércoles 1 de abril de 2026, la NASA escribió un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial. Alrededor de las 19:40 horas de Chile, el cohete SLS (Space Launch System) despegó con éxito desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, transportando a la tripulación de la misión Artemis II hacia la Luna, un destino que no recibía visitantes humanos desde el fin de la era Apolo hace más de medio siglo.
La tripulación, compuesta por los estadounidenses Victor Glover, Christina Koch, Reid Wiseman y el canadiense Jeremy Hansen, se encuentra actualmente en la órbita terrestre tras una separación perfecta de los propulsores.
A diferencia de las futuras misiones, Artemis II no contempla un alunizaje. El objetivo de este viaje de 10 días es poner a prueba todos los sistemas de soporte vital, navegación y comunicación de la cápsula Orión mientras orbita nuestro satélite natural.
"Es una misión crítica para garantizar que los sistemas de vuelo sean seguros para los viajes que vendrán", explicaron desde la agencia espacial. Se espera que los datos recolectados en esta travesía permitan el éxito de Artemis III, misión programada para 2028, donde los astronautas finalmente volverán a caminar sobre la superficie lunar.
Con una inversión que alcanza los 20.000 millones de dólares, el plan liderado por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, busca algo más que una visita rápida. La estrategia a largo plazo es establecer colonias científicas permanentes, capaces de obtener recursos directamente del terreno lunar para sustentar la vida y, eventualmente, servir como trampolín para viajes a Marte.