La Catedral de Punta Arenas se transformó este miércoles en el epicentro espiritual de la región. A las 19:00 horas, bajo una atmósfera de profundo fervor, el obispo de Magallanes, monseñor Óscar Blanco Martínez, presidió la Misa Crismal, ceremonia que convoca a toda la diócesis y que da el puntapié inicial a las conmemoraciones de Semana Santa.
El templo lució colmado de feligreses que acompañaron un rito cargado de simbolismo, donde la unidad de la Iglesia local se manifiesta en el encuentro entre el pastor, su clero y el pueblo de Dios.
Dos momentos marcaron la liturgia de ayer:
Compromiso Sacerdotal: Los presbíteros de todas las parroquias magallánicas renovaron sus promesas, reafirmando su vocación de servicio a la comunidad en un gesto de comunión con el obispo.
Bendición de Óleos: Se consagraron los aceites sagrados (Crisma, Óleo de los Catecúmenos y de los Enfermos) que serán distribuidos a cada capilla de la región para ser usados en bautismos, confirmaciones y unciones durante el año.
Con la Misa Crismal concluida, las comunidades católicas de Magallanes se preparan para el Triduo Pascual. Monseñor Blanco hizo un llamado a vivir estos días con esperanza y reflexión. El cronograma oficial para las parroquias de la zona es el siguiente:
Jueves Santo: Misa de la Cena del Señor (Lavatorio de pies) y adoración.
Viernes Santo: Vía Crucis y Liturgia de la Pasión de Cristo.
Sábado Santo: Solemne Vigilia Pascual (La celebración más importante del año).
Domingo de Resurrección: Misas de Pascua en todas las comunidades.