Un delicado escenario de seguridad marítima se vive en el estrecho de Bransfield, en el Territorio Antártico Chileno. El pasado 31 de marzo, el buque “Bandero” (65 metros de eslora), vinculado a la organización ambientalista Fundación Capitán Paul Watson, colisionó deliberadamente contra el buque factoría noruego “Antarctic Sea”, de la empresa Aker Qrill, gatillando la intervención inmediata de la Armada de Chile.
La alerta fue captada por la Capitanía de Puerto “Soberanía”, tras recibir denuncias radiales sobre maniobras de obstrucción y hostigamiento por parte de la ONG. Ante el riesgo de un siniestro mayor, la Tercera Zona Naval dispuso el zarpe del buque “Lientur” hacia el área para resguardar la vida humana en el mar y el ecosistema.
Desde la compañía noruega, su director ejecutivo, Webjoern Barstad, calificó la acción como "temeraria", revelando que el impacto ocurrió peligrosamente cerca de los tanques de combustible diésel. “Fue solo cuestión de suerte que no causara mayores daños”, enfatizó, advirtiendo que un derrame en aguas antárticas habría tenido consecuencias catastróficas. Al momento del choque, 60 tripulantes se encontraban a bordo del pesquero, quienes afortunadamente resultaron ilesos.
Por su parte, la ONG —que inicialmente calificó el hecho como un "accidente"— reconoció posteriormente que el contacto fue deliberado. Su objetivo, según declararon, era impedir la extracción de krill, recurso que consideran vital para la supervivencia de ballenas y pingüinos en la zona.
La Armada de Chile fue enfática al advertir radialmente al "Bandero" que sus acciones vulneran los convenios internacionales de seguridad en la navegación. Los antecedentes del caso serán remitidos a:
El Estado de bandera de la nave (San Cristóbal y Nieves).
La Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA).
El incidente podría constituir una infracción grave al Tratado Antártico, dado que el uso de la fuerza o maniobras que pongan en riesgo la navegación están estrictamente prohibidas en este territorio regulado por la paz y la ciencia.