Lo que comenzó como una exitosa operación de la PDI para sacar de circulación a un delincuente de alta peligrosidad, terminó este fin de semana en un grave bochorno para el sistema judicial y de seguridad pública de Magallanes. Guillermo Andrade Miranda, detenido por dos violentos asaltos, se encuentra nuevamente prófugo tras protagonizar una huida desde el centro hospitalario local.
Los hechos que originaron su captura ocurrieron el pasado 3 de abril. En un lapso de solo 15 minutos, Andrade sembró el terror en el casco histórico:
Primer ataque (07:30 hrs): En calle Errázuriz, abordó por la espalda a una mujer que cargaba a su hijo de un año, arrastrándola por el pavimento para quitarle su bolso.
Segundo ataque (07:45 hrs): En la esquina de Armando Sanhueza con Waldo Seguel, asaltó a una mujer de 62 años, intentando asfixiarla al cubrirle la boca para luego lanzarla al suelo.
Pese a que la fiscal Johanna Irribarra solicitó la prisión preventiva —advirtiendo que el imputado tiene tres causas vigentes y un historial de evasión de exámenes médicos—, el juez de turno rechazó la medida. En su lugar, acogió el argumento de la defensa sobre supuestos problemas mentales y ordenó su internación en la Unidad de Psiquiatría del hospital, en lugar de enviarlo al complejo penitenciario.
La decisión judicial colisionó con la realidad del sistema de salud:
Falta de cupos: Al ingresar al recinto, se informó que la Unidad de Psiquiatría no tenía vacantes disponibles.
Custodia vulnerable: El sujeto fue derivado a otra ala del hospital para esperar un cupo.
El escape: Aprovechando que dicha unidad no contaba con las medidas de seguridad de una zona penal, Andrade se dio a la fuga a plena luz del día.
Al cierre de esta edición, el individuo que atacó a madres con hijos y adultos mayores vuelve a estar en las calles. Si bien el subprefecto Gerardo Álvarez (PDI) destacó el impecable trabajo de reconocimiento fotográfico que permitió su captura inicial, hoy ese esfuerzo queda en entredicho ante la facilidad con la que el sistema permitió que el sospechoso recuperara su libertad de facto.