Con una mezcla de euforia, barro y el agotamiento propio de una prueba extrema, finalizó este domingo en la ciudad de Río Grande la 42° edición de la Vuelta a la Tierra del Fuego (VTDF) 2026. Tras tres días de intensa competencia que unieron los puntos estratégicos de Tolhuin y Ushuaia, el rugir de los motores cesó para dar paso a la premiación de los nuevos monarcas de la ruta.
El certamen, organizado por el Moto Club Río Grande, confirmó una vez más por qué es considerado el "Gran Premio de la Hermandad" sobre dos y cuatro ruedas, exigiendo al máximo tanto la mecánica de las máquinas como la resistencia física de los pilotos.
Sin duda, los grandes protagonistas de esta versión fueron Pablo Paredes Isla y su hijo "Pablito". Para la familia, esta carrera quedará grabada en la historia:
Pablo Paredes (Padre): El multicampeón magallánico demostró que su jerarquía sigue intacta al conseguir su tercer triunfo consecutivo en la categoría Master, manejando los tiempos y la presión con la maestría que lo caracteriza.
"Pablito" Paredes (Hijo): En un debut soñado, el joven piloto no defraudó las expectativas. Tras liderar la clasificación, mantuvo un ritmo demoledor de principio a fin para quedarse con el primer lugar en Moto Open, consolidando el relevo generacional en el podio.
La bandera chilena también flameó en lo más alto de los cuatrimotos. Jhon Harper se alzó con la victoria en la competitiva categoría ATV 4x4. En una lucha palmo a palmo contra otros siete experimentados pilotos de Chile y Argentina, Harper logró imponer su estrategia en las zonas de turba y bosque para traerse el trofeo a casa.
Con el cierre de esta 42° edición, la VTDF se despide hasta el próximo año, dejando historias de superación, máquinas que quedaron en el camino y el orgullo de quienes lograron cruzar la meta en la carrera más desafiante del fin del mundo.