La industria del turismo en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena atraviesa un periodo de sólida expansión. Según la última Encuesta Mensual de Alojamiento Turístico (EMAT) entregada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), febrero de 2026 cerró con un total de 116.118 pernoctaciones, lo que representa un crecimiento del 8,6% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este dinamismo no solo se refleja en las noches de alojamiento, sino también en el flujo de visitantes. Durante el segundo mes del año, 65.567 personas arribaron a la región, marcando un alza interanual del 6,6%. Estas cifras consolidan una temporada de verano con una recuperación total y una proyección de crecimiento sostenido para el resto del año.
La eficiencia del sector hotelero también mostró una evolución positiva. La tasa de ocupación de habitaciones escaló al 62,5%, subiendo 2,68 puntos porcentuales respecto a 2025. Sin embargo, los datos más reveladores se encuentran en los indicadores financieros:
RevPAR (Ingreso por habitación disponible): Alcanzó los $175.074, con un salto del 11,5%.
ADR (Tarifa promedio diaria): Se ubicó en $280.036, creciendo un 6,7% interanual.
Como es habitual, el motor de este crecimiento se concentró en los destinos emblemáticos de la Provincia de Última Esperanza, como Torres del Paine y Puerto Natales, sumado al rol logístico y patrimonial de Punta Arenas.
El balance acumulado del primer bimestre de 2026 ya muestra un avance del 8,4% en pernoctaciones, lo que sugiere un mayor derrame económico en servicios asociados como la gastronomía, el transporte regional y el comercio local, reafirmando al turismo como uno de los pilares más resilientes de la economía magallánica.