La comunidad del Instituto Don Bosco (IDB) de Punta Arenas vivió uno de sus momentos más significativos del calendario académico y espiritual. En el marco de la octava de Pascua, los estudiantes de cuarto año medio se reunieron en la Parroquia Santuario María Auxiliadora para concretar el tradicional cambio de corbatas, rito que marca formalmente el inicio de su etapa de despedida de las aulas salesianas.
La actividad no fue solo un acto administrativo, sino una ceremonia cargada de simbolismo que reunió a educadores, jóvenes y, especialmente, a las familias. Fueron los propios padres y apoderados quienes participaron activamente en el cambio de prenda, sellando con este gesto el apoyo incondicional en el proceso formativo de sus hijos.
Para el proyecto educativo salesiano, el cambio de corbata representa el paso hacia la adultez y la consolidación de los valores de "buenos cristianos y honestos ciudadanos". Al vestir la corbata de último año, los estudiantes asumen un rol como referentes y líderes para sus compañeros menores, comprometiéndose a liderar con el ejemplo durante su último ciclo en el establecimiento.
"Esta instancia busca reforzar los valores formativos y el sentido de pertenencia, promoviendo el desarrollo integral de los estudiantes en línea con el carisma de Don Bosco", destacaron desde la dirección del establecimiento.
La ceremonia también sirvió como un espacio de reflexión sobre el futuro. Con el cambio de corbata, se da inicio a la cuenta regresiva para la educación superior y la vida laboral, un camino que el IDB busca pavimentar con excelencia técnica y espiritualidad. El ambiente de alegría y recogimiento reforzó el lazo de los jóvenes con su alma mater, en un año que promete estar cargado de emociones y metas cumplidas.