El Servicio Electoral (Servel) dio a conocer la nueva distribución de los 155 escaños de la Cámara de Diputados, cumpliendo con la obligación legal de actualizar los distritos cada 10 años. Basándose en las cifras del Censo 2024, el organismo ajustó la representación parlamentaria bajo criterios de proporcionalidad poblacional, generando cambios significativos en el mapa político nacional.
El mecanismo de reasignación, estipulado en la Ley 18.700, establece que cada uno de los 28 distritos debe tener entre 3 y 8 diputados. Este ajuste ha favorecido a las regiones con mayor crecimiento demográfico, como la Metropolitana, Antofagasta, Coquimbo y Biobío, que verán aumentada su presencia en el Congreso a partir de las elecciones de 2029.
En medio de este reordenamiento, la Región de Magallanes y la Antártica Chilena destaca por su estabilidad. A pesar de las variaciones a nivel nacional, la zona austral logró mantener sus 3 escaños, conservando su actual nivel de influencia legislativa. Esta condición de "estatus quo" también se replicó en territorios como Arica y Parinacota, Tarapacá, Valparaíso y Aysén.
El panorama es distinto para otras zonas del país. Regiones como O’Higgins, La Araucanía, Maule, Ñuble, Los Lagos y Los Ríos perderán un representante cada una, mientras que Atacama enfrentará una de las reducciones más notorias de su historia parlamentaria.
La mantención de los tres cupos en Magallanes asegura que la región no pierda fuerza numérica en la Cámara, aunque el desafío político persiste. Con una baja densidad poblacional frente a los grandes centros urbanos del centro-norte, la representación magallánica deberá seguir apostando por la unidad transversal para posicionar temas estratégicos como la conectividad, el hidrógeno verde y la proyección antártica.
La resolución fue publicada en el Diario Oficial, abriendo un plazo de cinco días para reclamaciones ante el Tricel. De confirmarse, esta será la distribución que regirá la política chilena por los próximos diez años.