En el marco de una intensificación de las fiscalizaciones migratorias, el director nacional del Servicio de Migraciones, Frank Sauerbaum, entregó este lunes detalles sobre la hoja de ruta del gobierno del Presidente José Antonio Kast para abordar la crisis de irregularidad en el país. El enfoque principal: priorizar la expulsión de delincuentes y fomentar la salida voluntaria de quienes no tienen deudas con la justicia.
Consultado sobre la promesa de campaña de expulsar a 300 mil personas, Sauerbaum reconoció que el Estado no cuenta con un registro detallado de todas las personas en situación irregular y que la cifra real de decretos vigentes es considerablemente menor.
"No tenemos 300 mil órdenes de expulsión. Tenemos 46.000 que nos dejó el gobierno anterior", precisó el director, añadiendo que se está realizando un análisis técnico de cada caso, ya que muchos de los decretados ya habrían abandonado el territorio nacional por cuenta propia.
La gran apuesta de la actual administración es un "documento administrativo" que Sauerbaum presentará al Presidente para facilitar el abandono del país de manera ordenada. Los puntos clave de esta propuesta son:
Perdón de multas: Se busca que personas con visas vencidas o multas administrativas puedan salir sin que el cobro sea un impedimento.
Puerta abierta al reingreso: Quienes salgan voluntariamente y no tengan antecedentes penales, podrán realizar sus trámites en los consulados de origen para intentar un reingreso con visa regular.
Prioridad judicial: Los recursos del Estado para expulsiones forzosas se concentrarán exclusivamente en personas con problemas judiciales o antecedentes criminales.
"Nosotros entendemos el valor de los inmigrantes regulares que vienen a emprender y formar familia. Por eso, queremos que las personas salgan y, si quieren, vuelvan haciendo el trámite adecuadamente desde su país", subrayó la autoridad en conversación con Radio Agricultura.