Lo que debía ser una noche de distensión y periodismo en Washington D.C. terminó en un operativo de máxima seguridad. Durante la tradicional Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), el Servicio Secreto debió evacuar de urgencia al Presidente Donald Trump, a la primera dama Melania Trump y al vicepresidente J.D. Vance, luego de que un sujeto armado irrumpiera en las dependencias del hotel Hilton.
El pánico se apoderó de los asistentes cuando se escucharon detonaciones fuera del salón principal. El atacante, identificado preliminarmente como Cole Allen (31 años), residente de Torrance, California, portaba diversas armas de fuego y cuchillos. Fue detenido en el lugar tras enfrentarse a los agentes federales, en un acto que la fiscalía calificó como un intento de "causar el mayor daño posible".
La noticia generó una rápida respuesta de la comunidad internacional, que cerró filas en torno a la figura del mandatario estadounidense y la condena al terrorismo político:
Canadá: El primer ministro Mark Carney se declaró "aliviado" por la seguridad de los Trump, enfatizando que la violencia no tiene lugar en las democracias.
México: La presidenta Claudia Sheinbaum envió su respeto al mandatario y afirmó categóricamente que "la violencia no debe ser nunca el camino".
Región: Países como Perú y la presidencia encargada de Venezuela emitieron comunicados de "enérgica condena" ante el deplorable acto.
La fiscal federal Janine Pirro informó que el sospechoso ya enfrenta cargos por uso de arma de fuego en un delito violento y agresión a un agente federal. Se espera que en su comparecencia de este lunes se presenten cargos criminales adicionales que podrían mantener a Allen bajo custodia federal permanente.