La convivencia escolar en la Región de Magallanes suma un nuevo hito en su estrategia de prevención. En el marco de un ciclo de talleres que ya cumple 12 años de trayectoria, estudiantes de 1° y 2° medio de Punta Arenas participaron en una capacitación intensiva para convertirse en Mediadores Escolares, un rol clave para resolver conflictos de forma pacífica y empática dentro de las aulas.
La iniciativa es fruto de un convenio de colaboración entre la Seremi de Educación, la Universidad de Magallanes (UMAG) y la Corporación de Asistencia Judicial. El objetivo es que los propios jóvenes lideren los procesos de diálogo, bajo la guía de adultos, transformando cada conflicto en una oportunidad de aprendizaje.
Myriam Pino, jefa del Departamento de Educación de la Seremi, destacó que esta estrategia busca la certificación de los estudiantes para "contribuir en la construcción de ambientes educativos respetuosos, tolerantes y empáticos".
Una de las novedades de este ciclo es la incorporación activa del Servicio de Reinserción Social Juvenil, cuyo equipo de profesionales —compuesto por el abogado Octavio Villarroel y la mediadora Sindy Hechenleitner— abordó la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente (N°20.084).
Durante la exposición, los alumnos conocieron las consecuencias legales de los actos que revisten gravedad para jóvenes de entre 14 y 17 años. El foco no fue solo punitivo, sino preventivo, presentando la Mediación Penal Juvenil como un mecanismo que permite reparar el daño entre víctima y adolescente antes de que los conflictos escalen a instancias judiciales mayores.
Tras el éxito de la jornada con establecimientos subvencionados de Punta Arenas, el equipo organizador confirmó que esta capacitación se trasladará próximamente a los establecimientos públicos de Porvenir, extendiendo la red de mediación a la provincia de Tierra del Fuego.