El taller no es solo una instancia de entretención; es una terapia complementaria estructurada que la Municipalidad de Punta Arenas ha perfeccionado durante los últimos tres años. Las jornadas, que se realizan los viernes de mayo entre las 14:30 y 15:30 horas, están diseñadas para estimular áreas cognitivas, emocionales y motrices que muchas veces son difíciles de abordar en entornos clínicos tradicionales.
Motivación en cuatro patas
Para la médico veterinaria Daniela Boggiano, encargada de dictar el taller, la presencia del perro cambia por completo la disposición del usuario. "El perro es un vehículo que incentiva y promueve las ganas de participar. Aquí todos están alrededor de la perra con una motivación distinta que en cualquier otro taller", explica la profesional. Los animales utilizados son Golden Retriever entrenados bajo el estándar LIMA (Least Intrusive, Minimally Aversive), lo que garantiza que el perro trabaje por refuerzo positivo y sin estrés.
Testimonios que emocionan
El impacto en los asistentes es inmediato. Natacha Cid, quien padece de polineuropatía hereditaria, compartió su experiencia tras participar en una de las sesiones: "Llegué súper cansada mentalmente y me hizo muy bien. Trae calma, trae paz", comentó, subrayando cómo el contacto con el animal ayuda a disminuir los niveles de ansiedad y el agotamiento mental.
Una sociedad más inclusiva
Desde la Oficina de la Discapacidad, la profesional Camila Vázquez destacó que este taller se suma a una amplia oferta que incluye musicoterapia, ergoterapia y activación de la memoria. El objetivo central es generar espacios gratuitos donde las personas con discapacidad puedan desarrollar sus habilidades y sentirse integradas en una sociedad que reconozca sus necesidades y potencialidades.