Durante demasiado tiempo, la economía chilena ha crecido por debajo de su potencial, y Magallanes tampoco ha estado ajena a ese estancamiento. Pese a su enorme valor estratégico, su desarrollo se ha visto limitado por un contexto nacional de bajo dinamismo. Entre 2013 y 2025, el PIB regional creció en promedio un 2,6%, número insuficiente para traducir plenamente esa ventaja en más empleo y oportunidades.
Las cifras del primer trimestre de este año muestran que el mercado laboral regional todavía enfrenta desafíos importantes. La tasa de desocupación alcanza el 6,6%, con un aumento de 1,8 puntos respecto del año anterior, y más de 21.000 trabajadores se desempeñan en la informalidad. Al igual que en otras regiones del país, persisten rezagos en sectores relevantes para la economía local, lo que confirma que la recuperación del empleo aún no logra consolidarse plenamente. En Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir y a lo largo de toda la región, las familias necesitan que la economía vuelva a moverse con más fuerza.
El crecimiento económico tiene un impacto directo en la vida cotidiana de las personas. Permite que las empresas inviertan, que se creen más y mejores trabajos y que el Estado disponga de mayores recursos para financiar políticas sociales. Esa es la convicción que inspira el Proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social.
En Magallanes, estas medidas tendrán un impacto concreto. El crédito tributario al empleo formal beneficiará a más de 37.000 trabajadores. La rebaja del Impuesto de Primera Categoría llegará a casi 3.700 empresas ProPyme, respaldando a cerca de 18.000 trabajadores, a los que se suman más de 390 empresas del régimen general con impacto en casi 19.000 trabajadores adicionales.
La región también enfrenta una oportunidad excepcional para acelerar su desarrollo. Hoy existen 11 proyectos de inversión detenidos en evaluación ambiental, con un promedio de 887 días de tramitación, una de las mayores demoras del país. En conjunto representan 27.023 millones de dólares y podrían generar hasta 18.950 empleos. Cuando una inversión de esta magnitud permanece detenida, también se posterga parte importante del futuro de Magallanes.
La exención transitoria del IVA para la venta de nuevas viviendas contribuirá a dinamizar el mercado habitacional y a ampliar la oferta disponible en la región. Además, más de 3.400 adultos mayores dejarán de pagar contribuciones por su primera vivienda. Esta medida reconoce que el hogar propio representa seguridad y estabilidad, especialmente en una etapa en que cada gasto debe ser cuidadosamente administrado.
Magallanes merece un desarrollo acorde con su relevancia estratégica y con el esfuerzo de sus habitantes. Estamos trabajando por un Magallanes próspero.