La Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas dio un vuelco definitivo al conflicto legal que enfrentaba al gobernador de Magallanes, Jorge Flies, con el Consejo Regional. El tribunal de alzada revocó la resolución previa y condenó formalmente a la autoridad al pago de las costas procesales, fijando una suma única de $500.000 para esta instancia.
La justicia desestimó eximir al gobernador, aclarando que, al tratarse de una acción penal privada, todo el impulso del proceso recaía sobre él como querellante. Este revés ocurre semanas después de dictarse el sobreseimiento definitivo de cinco consejeros regionales, tras una investigación por presuntas irregularidades en la compra de un inmueble público vinculada indirectamente a la cónyuge de la autoridad.
Tras la notificación del fallo, el consejero regional Max Salas, uno de los cores absueltos en la causa, manifestó su total conformidad y lanzó duras críticas contra la gestión del Ejecutivo. Para la autoridad fiscalizadora, la sentencia de la alta corte deja en evidencia la completa falta de sustento técnico y político de la demanda.
"Lo que la Corte de Apelaciones le acaba de decir no es solo que él no tenía razón en la querella por injuria, sino que no tenía motivo alguno para presentar algún tipo de acción judicial en contra de nosotros", enfatizó Salas.
El consejero regional subrayó que este dictamen representa una corrección institucional contundente que no proviene de adversarios políticos, sino de un tribunal independiente. Asimismo, concluyó que el veredicto debe marcar un precedente obligatorio para el Gobierno Regional.
"Espero que le sirva de lección al señor Flies para que entienda que su manera de estar viendo las cosas, su manera de interpretar lo que él mismo está haciendo y su equipo está haciendo, está muy equivocada", sentenció la autoridad.