“No me podía peinar ni lavar la cabeza”. Con esas palabras, Inés Vidal, vocera de las agrupaciones de fibromialgia de la región, describe el impacto que esta enfermedad ha tenido en la vida de quienes la padecen, una condición que durante años permaneció invisibilizada.
Tras la promulgación de la Ley 21.531, que promueve el cuidado integral de las personas con fibromialgia, la región de Magallanes y Antártica Chilena impulsó un programa piloto inédito a nivel nacional, con una inversión de $1.300 millones.
Cobertura regional
El plan tendrá una duración de dos años y considera atención universal y gratuita para cerca de 700 pacientes diagnosticados en la región.
La distribución de cupos contempla:
Según explicó Vidal, este modelo ya ha comenzado a ser replicado en otras zonas del país como Aysén, Calama y la Región de Valparaíso, adaptándose a sus respectivas realidades.
Atención integral
El programa contempla un enfoque multidisciplinario, con un equipo exclusivo que incluirá atención de psicólogos, terapeutas ocupacionales, kinesiólogos y psiquiatría online.
Además, permitirá acceder a una cartera de medicamentos que habitualmente no están disponibles en la atención primaria, como pregabalina y duloxetina.
La ejecución del plan está a cargo del Servicio de Salud Magallanes en conjunto con el Gobierno Regional.
Llamado a la comunidad
Desde las agrupaciones, el mensaje es de tranquilidad para quienes ya cuentan con diagnóstico. “Si está diagnosticado en su Cesfam, lo van a llamar. Esto es un derecho universal que nos devuelve la esperanza de una mejor calidad de vida”, enfatizó la dirigenta.
El objetivo, aseguran, es demostrar la efectividad del programa durante estos dos años, con miras a que sea incorporado de forma permanente por el Ministerio de Salud de Chile.