En un despliegue realizado este jueves en la Región de Tarapacá, el director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, entregó importantes definiciones sobre la estrategia del Gobierno para desincentivar la migración irregular en 2026. Desde el paso fronterizo de Colchane, la autoridad combinó anuncios de infraestructura física con nuevas medidas de control administrativo orientadas al mercado laboral chileno.
Sauerbaum inspeccionó las obras de control perimetral en la frontera norte, confirmando que la construcción de la zanja —un proyecto clave para dificultar los pasos no habilitados— presenta un 40% de avance. En total, la estructura se extenderá por 50 kilómetros de territorio crítico.
“Estamos muy satisfechos del trabajo. Ahora se suma el Ministerio de Obras Públicas (MOP) porque se han terminado ya varias licitaciones que estaban pendientes”, destacó el director, subrayando que la infraestructura se complementará con un mayor despliegue de recursos técnicos en la zona.
Sin embargo, el anuncio más relevante de la jornada apuntó a quienes emplean a extranjeros en situación irregular. Sauerbaum reveló una alianza estratégica con la Superintendencia de Pensiones para detectar a las empresas que están cometiendo infracciones a la Ley de Migraciones.
“Nos va a entregar información de personas que están siendo contratadas ilegalmente, que están cotizando en la AFP sin poder hacerlo legalmente”, puntualizó la autoridad. El objetivo es identificar a los miles de migrantes que trabajan sin autorización y oficiar a sus empleadores para que remedien la situación de inmediato bajo amenaza de severas sanciones.
La lógica del Ejecutivo es clara: si se corta la posibilidad de empleo informal, disminuye el incentivo para ingresar al país por pasos no habilitados.
El director nacional fue enfático en recordar que la normativa vigente es estricta respecto a los trámites administrativos. Bajo la ley actual, no es posible regularizar la situación migratoria una vez dentro de Chile si se ingresó de forma irregular.
“El llamado es que quienes quieran trabajar en Chile puedan entrar con una visa de trabajo, como dice la ley. La ley no nos permite cambiar el estatus migratorio dentro de Chile, eso no se puede hacer”, cerró Sauerbaum, instando a los interesados a realizar el proceso de postulación consular en sus países de origen.