Un nuevo episodio de violencia amenaza con dinamitar los frágiles esfuerzos diplomáticos en Oriente Medio. Medios internacionales reportaron este jueves un ataque con misiles balísticos perpetrado por Irán contra una base de Estados Unidos en Kuwait. Si bien el proyectil fue interceptado exitosamente por las fuerzas kuwaitíes, el incidente ha generado una respuesta inmediata y categórica por parte de Washington.
El Centcom (Mando Central de EE.UU.) calificó la ofensiva como una “escandalosa violación del alto al fuego”. Este ataque ocurre en un momento crítico, apenas horas después de que Teherán lanzara cinco drones dirigidos al Estrecho de Ormuz, los cuales también fueron neutralizados por la defensa estadounidense.
La represalia de Estados Unidos no se hizo esperar. El comando militar encargado de las operaciones en la región anunció la destrucción de una estación de lanzamiento terrestre en la zona de Bandar Abas, frente a las aguas del estratégico Estrecho de Ormuz. Esta maniobra buscó frustrar nuevos ataques con drones que suponían una amenaza directa para la seguridad de la zona.
Este recrudecimiento de las hostilidades se suma a los bombardeos realizados por fuerzas norteamericanas el pasado lunes en el sur de Irán, ejecutados bajo el argumento de “legítima defensa” contra sitios de misiles y embarcaciones. En aquella ocasión, Teherán prometió responder, promesa que parece haberse materializado con la ofensiva de este jueves en Kuwait.
El ataque se produce en el peor escenario posible para la diplomacia. Hoy mismo está programada una reunión clave en Washington entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el canciller de Pakistán, Ishaq Dar, quien actúa como mediador en las conversaciones de paz junto a Catar.
El diálogo, que ya se encontraba estancado por las rígidas condiciones de ambas partes, queda ahora al borde del colapso. Mientras Pakistán y Catar intentan reactivar la mesa de negociaciones, las acciones militares en el terreno dictan una realidad opuesta, alejando la posibilidad de un cese definitivo de la guerra y reavivando el fantasma de un conflicto regional de gran escala.