El mercado laboral chileno enfrenta uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Según el informe emitido este viernes por el INE, la tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,1% durante el trimestre móvil febrero-abril de 2026, lo que representa la cifra más elevada registrada desde el año 2021.
Este incremento se explica debido a que la fuerza de trabajo (1,0%) creció a un ritmo superior al de las personas ocupadas (0,7%). Además, el número de personas desocupadas subió un 4,1%, empujado principalmente por quienes buscan trabajo por primera vez (+11,6%) y por los cesantes (+3,3%).
La crisis del empleo golpea con mayor fuerza a las mujeres, cuya tasa de desocupación se disparó a un 10,5% (un alza de 0,8 pp. en un año). En contraste, la tasa de los hombres registró una leve baja de 0,2 pp., situándose en un 8,0%.
Por su parte, la Región Metropolitana sigue siendo una de las zonas más afectadas, con un desempleo que llegó al 9,7%, aumentando 0,2 puntos porcentuales en doce meses. A pesar del escenario, sectores como la industria manufacturera, salud y las actividades profesionales fueron los principales motores que evitaron una caída mayor de la ocupación total.
Uno de los puntos más preocupantes del reporte es el aumento de la informalidad laboral, que ya afecta a más de un cuarto de los trabajadores en Chile.
Tasa de informalidad: Se situó en 26,8%, creciendo 1,0 pp. en un año.
Perfil: Las mujeres informales aumentaron un 6,1%, mientras que la tasa de informalidad femenina alcanzó el 28,6%.
Sectores: El comercio y la industria manufacturera lideraron el aumento de puestos de trabajo sin protección social o contrato formal.