En el Salón de Honor del Congreso Nacional, el Presidente de la República, José Antonio Kast encabezó este lunes 1 de junio su primera Cuenta Pública. A casi tres meses de haber asumido la conducción del país, el jefe de Estado utilizó la máxima tribuna republicana para delinear la matriz de su programa de gobierno, fuertemente marcado por una agenda de restauración del orden público, austeridad fiscal y dinamización de los mercados financieros.
Durante una alocución que se extendió por más de dos horas, el mandatario estructuró su mensaje en tres grandes avenidas matrices: seguridad pública y control fronterizo, reactivación económica con metas de crecimiento al 4%, y una profunda modernización de la arquitectura del Estado.
Como se preveía en los análisis políticos previos, el combate a la delincuencia y el crimen organizado transnacional acapararon los anuncios de mayor impacto y fricción legislativa. El Ejecutivo confirmó la creación inmediata de brigadas de élite policial para abordar delitos importados como el sicariato, los secuestros extorsivos y el ciberdelito, intensificando la presencia de las Fuerzas Armadas y de Orden en las zonas críticas del país.
Dentro de las medidas legales e institucionales, el Presidente Kast destacó:
Registro de Vándalos e Incivilidades: Una nueva base de datos que catastrará no solo a condenados por delitos comunes, sino a quienes sean sorprendidos realizando rayados, destruyendo mobiliario urbano o consumiendo drogas en la vía pública.
Ampliación de Flagrancia: Proyecto de ley para extender el plazo jurídico de flagrancia de 12 a 24 horas, otorgando mayores facultades autónomas a Carabineros y la PDI para realizar detenciones.
Infraestructura Carcelaria: Anuncio del mayor plan de construcción y ampliación de penales en los últimos 30 años para mitigar el hacinamiento.
"Plan Retorno" Migratorio: Nueva política internacional orientada a facilitar y financiar la salida voluntaria de extranjeros en situación irregular, a la par de un mecanismo de fast-track para agilizar las expulsiones administrativas decretadas por la justicia.
El segundo pilar de la Cuenta Pública apuntó al corazón de la burocracia estatal. Con el fin de reducir el gasto fiscal y optimizar la toma de decisiones, Kast anunció el ingreso de un proyecto de ley para fusionar el Ministerio del Interior con la Secretaría General de Gobierno (Segegob). Asimismo, convocará a un comité técnico-político de expertos para diseñar una reducción drástica en el número de carteras y subsecretarías vigentes.
En el ámbito de la probidad y la lucha contra la corrupción, el mandatario sorprendió al anunciar el “Plan de Inspección Total”:
“Utilizaremos herramientas avanzadas de Inteligencia Artificial para revisar de manera automatizada y en tiempo real el gasto y las licitaciones de más de 500 servicios públicos del país, detectando anomalías, duplicidades o cualquier indicio de malversación de fondos públicos”, enfatizó el Presidente.
En el plano de las cifras macroeconómicas, la administración Kast fijó metas audaces para el corto y mediano plazo: alcanzar una tasa de crecimiento económico del 4% anual, reducir el desempleo estructural al 6% y generar al menos 300.000 nuevos puestos de trabajo formales. Para destrabar la permisología que frena las inversiones, se implementará una plataforma interministerial de actualización diaria.
Anuncios económicos clave:
Bono por hijo: Inyección económica inmediata de $30.000 por hijo para las familias pertenecientes al 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares (RSH).
Agenda Laboral: Avance legislativo en la Sala Cuna Universal y la creación de un estatuto laboral flexible exclusivo para el sector turismo.
Megaproyectos de conectividad: Confirmación de recursos prioritarios para la ampliación portuaria de Valparaíso y San Antonio, la extensión de las líneas de Metro en Santiago y la pavimentación de la Ruta Austral en las regiones del sur.
"Queremos que Chile vuelva a ser un país de propietarios", graficó el mandatario al abordar el déficit habitacional. El plan de vivienda centrará sus esfuerzos en la población joven (entre 18 y 40 años), elevando el límite de los subsidios habitacionales hasta las 4.000 UF mediante un innovador fondo de garantía estatal. Adicionalmente, el programa "Operación Sitio 2.0" liberará más de 10 millones de metros cuadrados de terrenos fiscales baldíos para la autoconstrucción y comités de vivienda.
Finalmente, en el bloque social, se anunció el "Plan Chile Renace" para incentivar la natalidad y el programa "Crecer en Familia", diseñado para trasladar a 700 lactantes y niños menores de tres años desde las residencias del Estado hacia hogares de acogida.
En educación, el gobierno selló su compromiso de reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE) para reincorporar el mérito académico y las notas de enseñanza básica como factores de selección, devolviendo la autonomía de admisión a los liceos tradicionales e impulsando el plan nacional "Chile Aprende y Avanza" para reforzar las competencias en matemáticas y lectoescritura.