Un insólito hecho policial alteró la jornada en la cárcel de Punta Arenas. Un conductor de 31 años perdió el control de su automóvil Chevrolet Optra y se estrelló de frente contra el portón de acceso del Complejo Penitenciario, ubicado en la Avenida Circunvalación. Tras el fuerte impacto, que dejó graves daños estructurales, el sujeto descendió del vehículo y le manifestó textualmente al gendarme de guardia: "Vengo a entregarme".
Al lugar concurrió personal de Carabineros para adoptar el procedimiento. El conductor se negó de forma injustificada a realizarse la alcoholemia, pero el examen de narcotest arrojó un resultado positivo para el consumo de cocaína. Además, las autoridades comprobaron que el individuo jamás ha obtenido una licencia de conducir.
Durante la audiencia, quedó en evidencia una polémica falta de rigurosidad por parte de la fiscalía. El Ministerio Público no profundizó en el extenso prontuario del detenido ni usó sus antecedentes para agravar su situación procesal. Fue la propia jueza de la sala quien reveló que el imputado arrastraba multas impagas y órdenes de detención vigentes despachadas desde el año 2024 por delitos similares.
Pese a la gravedad del choque contra el recinto penitenciario y a las cuentas pendientes con la justicia, el conductor zafó de la prisión preventiva. El Juzgado de Garantía de Punta Arenas decretó como única medida cautelar la suspensión provisional de la licencia de conducir —prohibición que en la práctica le impide tramitar el documento—. El tribunal ordenó la inmediata libertad del imputado y fijó un plazo de 60 días para el cierre de la investigación.