Un golpe estratégico en el corazón financiero del crimen organizado transnacional asestó la Policía de Investigaciones (PDI) en conjunto con el Ministerio Público. En una diligencia inédita, efectivos policiales y la Fiscalía Metropolitana Sur allanaron este martes 2 de junio de 2026 las dependencias de una sucursal del Banco Santander, ubicada en pleno centro de Santiago, logrando la captura de un empleado bancario involucrado en el lavado de activos de una peligrosa facción criminal.
La entrada y registro a las oficinas de calle Agustinas fue liderada personalmente por el fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros. El foco de la operación apuntó directamente a un ejecutivo de cuentas de nacionalidad venezolana, quien aprovechaba su cargo, accesos y conocimientos técnicos para validar y desviar millonarias sumas de dinero hacia el extranjero, burlando los protocolos regulares de fiscalización.
El operativo en la entidad bancaria española se enmarca en una investigación de largo aliento que busca desbaratar un brazo extorsivo del Tren de Aragua en Chile. La red criminal operaba bajo la fachada de una aparente productora de eventos de entretenimiento.
A través de amenazas de muerte y el uso de armas de fuego, la banda obligaba a dueños de locales nocturnos de distintas comunas a ceder el control total de sus recintos durante determinadas noches. Una vez tomado el control del establecimiento, el Tren de Aragua administraba:
La venta de entradas y control de accesos.
El agendamiento de la música y espectáculos.
La comercialización de sustancias ilícitas y drogas en el interior.
Bajo este esquema de intimidación, los verdaderos dueños de las discotecas y pubs solo tenían permitido retener los ingresos asociados a la venta de alcohol, mientras que el grueso de las ganancias ilícitas iba a parar a las manos de la organización.
El dinero blanqueado por el ejecutivo bancario detenido en Santiago tenía como destino final una prisión de alta seguridad en Colombia. Allí se encuentra recluido uno de los líderes históricos del Tren de Aragua, Carlos Gómez, alias “El Bobby”.
Los fondos enviados desde Chile eran inyectados de forma directa a las cuentas del líder carcelario, quien utilizaba el capital para financiar el pago de sicarios, adquirir armamento de guerra y financiar el control territorial de las operaciones de la banda tanto en el Caribe como en el cono sur.
Debido al alcance transnacional del delito, la Policía Nacional de Colombia, en coordinación con agregados de la PDI chilena, allanó en paralelo la celda de alias "El Bobby" en el país cafetero. De igual forma, los operativos simultáneos en Chile incluyeron el registro de módulos en cárceles de la Región Metropolitana y de la Región del Biobío, además de masivos allanamientos a domicilios particulares en las regiones de O'Higgins, Biobío y Santiago, dejando un saldo preliminar de 15 personas detenidas.
Tras la masificación de las imágenes del allanamiento en su principal eje financiero de Santiago, el Banco Santander emitió un comunicado oficial confirmando que han prestado toda la ayuda técnica requerida por los persecutores:
“La empresa ha colaborado plenamente con las diligencias solicitadas por la autoridad competente. El Banco mantiene una política de tolerancia cero frente a cualquier conducta que se aparte de la Ley o de la normativa vigente. En caso de verificarse responsabilidades individuales, se adoptarán todas las medidas conforme a protocolos internos”, enfatizó la firma.
El empleado extranjero quedó a disposición de los tribunales de garantía para su respectiva audiencia de control de detención bajo cargos de asociación ilícita, extorsión y lavado de activos.