El Presidente de la República, José Antonio Kast, utilizó la vitrina de su primera Cuenta Pública para oficializar una de las medidas de alivio económico directo más esperadas para los hogares de menores ingresos. Se trata de una inyección de recursos denominada informalmente como el "Bono por Hijo", un subsidio directo de $30.000 mensuales por cada carga familiar que cumpla con los requisitos etarios y socioeconómicos del Gobierno.
Durante su discurso ante el Congreso Pleno, el jefe de Estado abordó las complejidades financieras que enfrentan los núcleos familiares en el Chile actual, haciendo especial hincapié en el "tiempo, el cuidado y la plata" que demanda de manera obligatoria la crianza durante las primeras etapas de vida de los niños.
Aunque el proyecto de ley deberá iniciar su correspondiente tramitación y debate en las comisiones del Parlamento para transformarse en ley de la República, el Presidente Kast adelantó la matriz técnica que definirá a la población beneficiaria:
Tramo del Registro Social de Hogares (RSH): El beneficio estará dirigido exclusivamente a las familias calificadas dentro del 80% más vulnerable del país.
Rango de Edad: Los $30.000 se otorgarán por cada hijo que tenga entre 0 y 13 años de edad.
Efecto Multiplicador: El monto es acumulable; es decir, una familia del tramo seleccionado que tenga tres hijos de 4, 8 y 11 años recibiría un aporte total de $90.000 al mes.
El anuncio de este bono se da en medio de una profunda reestructuración del gasto público impulsada por el Ministerio de Hacienda, lo que ha levantado críticas de la oposición por los tijerazos presupuestarios en diversas carteras ministeriales.
Frente a este escenario, Kast defendió con fuerza su política de austeridad y ordenamiento fiscal, enviando un mensaje de tranquilidad a los beneficiarios de los programas del Estado:
“No será rápido, va a haber dolor. No les voy a prometer milagros, pero sí les prometo que vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas, vamos a devolverle credibilidad a las cifras fiscales de Chile y vamos a poner el crecimiento económico en el centro”, enfatizó el Mandatario.
Asimismo, el gobernante fue tajante en asegurar que ningún ajuste programático ni reducción de ministerios tocará las ayudas sociales vigentes. Explicó que los recortes presupuestarios están dirigidos de forma exclusiva a eliminar la grasa estatal, las duplicidades de funciones y mejorar la eficiencia técnica de los operadores públicos.
Los primeros meses de la administración Kast en La Moneda han estado monopolizados por las tratativas en el Congreso para destrabar su megarreforma económica, herramienta legislativa con la que el Ejecutivo apuesta a elevar de forma sostenida el crecimiento del país a una tasa del 4% hacia el final de su periodo presidencial, dinamizando de paso la creación de empleos formales en el mercado laboral chilena.