En el marco del cierre de su gira por el continente europeo, y coincidiendo con la jornada en que el Presidente José Antonio Kast ofreció su primer mensaje a la nación, el exPresidente Gabriel Boric rompió su silencio editorial. El exjefe de Estado concedió una extensa entrevista en Londres a la British Library, donde repasó desde sus orígenes ideológicos hasta los complejos escenarios que proyecta para la centro-izquierda chilena.
En un diálogo conducido por la reconocida periodista británica Isabel Hilton, Boric rememoró sus inicios en la militancia universitaria, citando el impacto que tuvo la experiencia del movimiento zapatista en su formación inicial y cómo el histórico juicio al exdirector de la DINA, Manuel Contreras, reconfiguró su percepción sobre la justicia y la transición política en Chile.
El momento de mayor definición política de la entrevista llegó cuando Hilton lo consultó directamente sobre si planea competir por un segundo mandato en el Palacio de La Moneda en los próximos ciclos electorales.
“La respuesta obviamente no es sí o no. Porque yo soy un convencido de que la política tiene sentido solo cuando está en función de proyectos colectivos. Por lo tanto, yo no me despierto todas las mañanas pensando en cómo volver a ser Presidente, no tengo esa ambición personal, genuinamente no la tengo”, sinceró el exmandatario.
A pesar de descartar una obsesión individual con el sillón presidencial, Boric echó mano a la matemática generacional y al capital político que aún retiene su sector para dejar la puerta abierta de cara al futuro: “En un futuro, porque tengo 40 años y porque tenemos una base de apoyo que sigue siendo importante, mi nombre va a ser uno de los que esté en discusión. Y tendremos que dar esa discusión colectivamente, porque van a haber otros y muy buenos”, matizó.
Haciendo un frío balance de lo que fue su administración (2022-2026), el exlíder estudiantil mostró una faceta autocrítica respecto al juicio ciudadano con el que abandonó el poder en marzo pasado.
Boric admitió con pragmatismo que su mandato concluyó “con una aprobación relativamente aceptable, pero con más desaprobación. Yo no puedo desconocer eso”. A su juicio, ese factor demoscópico adverso es una variable determinante que podría restarle competitividad en el futuro.
“Quizás no sea yo la persona a la que le corresponde enfrentar ese desafío, sino que haya una persona que sea más convocante, porque yo ya tengo una carga y hay que ver si esa carga sirve o no para ser mayoría. Y lo que importa es ser mayoría para poder avanzar en las ideas que tenemos”, reflexionó en la capital británica.
En el último bloque de la entrevista, el exPresidente aprovechó la vitrina internacional para marcar severas diferencias con el sello ideológico de la actual administración de las fuerzas de derecha en Chile.
Gabriel Boric acusó que los sectores que sustentan al actual gobierno han protagonizado un "retroceso" en materia de derechos humanos, llegando a calificar ciertos discursos públicos como "negacionismo" institucional. Asimismo, deslizó una dura crítica a la política económica de austeridad e ingeniería fiscal que implementa el equipo del Presidente Kast:
Ajuste Ministerial: Cuestionó la efectividad del plan de control del gasto público basado en el recorte masivo de presupuestos en carteras de Estado.
Foco en Cultura: Fustigó con especial fuerza la reducción de recursos dirigida al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, argumentando que debilitar el presupuesto cultural daña el tejido social y la identidad de las comunidades vulnerables.