El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas dio inicio formal al juicio en contra de una ciudadana chilena y un ciudadano colombiano acusados del delito de tráfico ilícito de drogas. El Ministerio Público solicita una pena de 10 años y un día de presidio mayor en su grado medio, además de una multa económica, tras desarticular una operación que pretendía ingresar sustancias prohibidas a la región de Magallanes.
Los hechos ocurrieron cuando personal de la Policía de Investigaciones (PDI) realizaba fiscalizaciones aleatorias en el Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo. Durante el operativo, un ejemplar canino detectó anomalías en el cuerpo de la imputada, quien acababa de desembarcar de un vuelo comercial procedente de Santiago. Al ser fiscalizada, la mujer confesó que ocultaba la mercancía bajo su polera, extrayendo ocho bloques compactos que sumaron más de cuatro kilos de clorhidrato de cocaína.
Tras el decomiso inicial en la terminal aérea, la Fiscalía autorizó la técnica de entrega controlada para capturar al receptor de la droga. La mujer se trasladó hasta un hostal de calle Balmaceda, donde previamente se había coordinado la entrega mediante mensajería virtual. Al lugar llegó el segundo imputado a bordo de un automóvil particular y, en el momento exacto en que recibía los paquetes en la habitación, fue detenido en flagrancia por los efectivos policiales.
En el procedimiento se incautaron teléfonos celulares, el vehículo utilizado por el receptor y altas sumas de dinero en efectivo que presuntamente correspondían al pago por el transporte de la sustancia. De acuerdo con la acusación fiscal, el cargamento incautado equivale a más de 4.300 dosis comerciales y se encuentra evaluado en aproximadamente 87 millones de pesos, una cantidad que por su volumen y logística descarta el consumo personal y ratifica la hipótesis de tráfico.