Un repentino mar de dudas y falsas expectativas comenzó a viralizarse durante los últimos días entre los habitantes de Punta Arenas y el resto de las comunas de la Región de Magallanes. El motivo de la confusión colectiva saltó a la vista de todos en las cocinas y oficinas: varios calendarios impresos de distribución masiva —y algunas aplicaciones de almanaque en los teléfonos celulares— daban por hecho que el próximo sábado 20 de junio estaba marcado con el ansiado color rojo de los días festivos.
La ilusión de un fin de semana largo en pleno invierno austral no tardó en instalarse en las planificaciones familiares. Sin embargo, las autoridades salieron al paso para aguar los planes de descanso: todo se trata de un masivo error de imprenta y programación. El sábado 20 de junio es un día completamente hábil y la región funcionará bajo total normalidad.
La confusión arrastra su origen desde el año pasado, cuando el festivo sí se trasladó por calendario. No obstante, la legislación chilena es sumamente clara y matemática al respecto.
La Ley N° 21.357, que establece el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, estipula expresamente que esta importante conmemoración de los pueblos originarios debe realizarse textualmente el día exacto en que ocurre el solsticio de invierno para el hemisferio sur (la noche más larga del año).
De acuerdo con los cálculos astronómicos oficiales de los institutos científicos para este año 2026, dicho fenómeno de la naturaleza ocurrirá exactamente el domingo 21 de junio.
A diferencia de otras efemérides tradicionales (como el 29 de junio o el 12 de octubre), la normativa vigente que rige al Día de los Pueblos Indígenas no contempla bajo ningún artículo el traslado de la fecha cuando esta coincide con un día del fin de semana. Por ende, la conmemoración se mantiene fija e inamovible en la jornada dominical, sepultando cualquier opción de un día libre extra.
Frente a la ola de consultas y los ruidos de pasillo que se generaron en los distintos sindicatos y empresas de la zona, el seremi del Trabajo y Previsión Social de Magallanes, José Miguel Salas, disipó de forma tajante cualquier tipo de malentendido y normó el funcionamiento legal de aquella jornada.
“En consecuencia, el sábado 20 de junio será una jornada laboral normal, mientras que el domingo 21 tendrá la calidad de feriado legal. No obstante, es de suma importancia recordar y recalcar a los gremios que no se trata de un feriado de carácter irrenunciable, por lo que las actividades del comercio, los malls, los supermercados y los servicios turísticos pueden funcionar y abrir sus puertas conforme a la normativa laboral dominical vigente”, aclaró la autoridad regional.
Asimismo, la cartera del Trabajo reforzó el llamado a la prudencia y a la verificación rigurosa de las agendas informativas antes de planificar viajes, turnos o jornadas de descanso: “Como Ministerio, hacemos un llamado a trabajadores, trabajadoras y empleadores a informarse siempre a través de los canales oficiales del Gobierno para evitar interpretaciones erróneas respecto de los feriados establecidos por ley y los derechos o recargos asociados a ellos”, concluyó Salas.
Así las cosas, los magallánicos tendrán que guardar los planes de minivacaciones para el mes de julio. El sábado 20 de junio la región operará como cualquier otro día del año, mientras que el domingo 21 se recordará el solsticio y el año nuevo de nuestros pueblos originarios (We Tripantu / Machaq Mara), pero bajo el régimen laboral y de descanso de un domingo común y corriente.