Un silencioso pero complejo operativo de inteligencia cibernética transnacional y forense digital concentró las operaciones del Ministerio Público y las brigadas de élite de la Policía de Investigaciones (PDI) en el extremo sur del país. Un imputado con residencia en Punta Arenas fue capturado y formalizado ante los tribunales de justicia luego de comprobarse su participación directa en el almacenamiento malicioso, posesión y propagación masiva de material de pornografía infantil en la red.
La exitosa diligencia penal se materializó gracias a los estrictos convenios de cooperación internacional vigentes en Chile, diseñados de forma prioritaria para detectar y neutralizar de forma temprana las redes globales de vulneración y explotación sexual de menores de edad en plataformas virtuales y aplicaciones de mensajería encriptada.
Los pormenores que originaron la causa judicial y el rastreo informático del sospechoso fueron detallados por la fiscal a cargo de la investigación, Wendoline Acuña, quien expuso la efectividad del engranaje policial preventivo:
“Esto se origina a raíz de una denuncia formal que recibe la Fiscalía por parte de la Brigada del Cibercrimen Metropolitano de la PDI, unidad que mantiene coordinaciones y convenios directos con una prestigiosa organización gubernamental estadounidense llamada NCMEC (National Center for Missing & Exploited Children), que es la encargada de detectar a nivel global el uso, descarga, acopio y distribución de material pornográfico infantil”, precisó la persecutora.
Acuña añadió que, bajo este estándar de protección a la infancia, cada vez que la organización norteamericana detecta este tipo de delitos en los servidores del planeta, despacha de forma inmediata un informe técnico con coordenadas de geolocalización al país respectivo. En este caso, el reporte encendió las alarmas de la PDI al posicionar la dirección IP de las descargas en un domicilio particular de Punta Arenas.
Con la orden judicial de entrada y registro emanada por los tribunales australes, detectives especializados se trasladaron hasta la capital de la Región de Magallanes para allanar el inmueble del investigado, incautando todos sus dispositivos tecnológicos de almacenamiento de datos.
Durante el desarrollo de la audiencia de formalización de cargos en este jueves 4 de junio de 2026, el Ministerio Público expuso las pruebas científicas derivadas del análisis pericial de los equipos. La fiscal Acuña detalló que las pericias arrojaron el "análisis del aparato telefónico del imputado, encontrando que almacenaba maliciosamente material pornográfico infantil".
De acuerdo con el expediente del tribunal, el peritaje no solo arrojó la presencia de archivos explícitos que atentaban contra la indemnidad de niños y niñas, sino que los tráficos de datos demostraron que el sujeto propagaba y distribuía activamente este material ilícito utilizando grupos temáticos de la plataforma de mensajería Telegram, ampliando de forma criminal el alcance de las agresiones.
Tras ser detenido de forma flagrante por las evidencias arrojadas en su terminal telefónico, el sujeto fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Punta Arenas. La fiscalía procedió a formalizar los cargos y solicitó una medida de control de libertad para asegurar la comparecencia del investigado en las siguientes etapas del proceso penal.
El magistrado de turno decretó la total legalidad del procedimiento de captura de la PDI. No obstante, al ponderar los antecedentes del imputado —quien no registraba anotaciones penales pretéritas ni antecedentes delictivos anteriores— el tribunal estimó proporcional decretar la medida cautelar de arraigo nacional. Con esto, el sujeto quedó con la prohibición absoluta de hacer abandono del territorio chileno mientras se extienda el plazo fijado para el cierre de la investigación científica e informática en Punta Arenas.
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