Un complejo operativo científico y logístico se desplegó en las últimas horas en uno de los puntos más australes e inhóspitos del planeta. El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), en un trabajo conjunto con la Armada de Chile, logró concretar con éxito el registro y la toma de muestras biológicas de un varamiento masivo que cobró la vida de ocho ballenas en Bahía Hately, una zona deshabitada perteneciente al archipiélago de las islas Wollaston, ubicada a unos 120 kilómetros al sur de Puerto Williams.
La alerta ambiental se encendió tras la denuncia responsable de un grupo de pescadores artesanales que faenaban en el área, quienes divisaron inicialmente seis siluetas de cetáceos varados en la costa. Ante la gravedad del reporte, Sernapesca coordinó de urgencia el apoyo de una embarcación de la Armada para trasladar a los referentes técnicos y especialistas en fauna marina hacia el apartado sector.
El viaje logístico al confín americano se concretó este lunes. Al llegar a las coordenadas de Bahía Hately, las condiciones geográficas obligaron al equipo a utilizar tecnología de punta: con el apoyo de un dron de alta definición, los inspectores lograron peinar el litoral de la bahía, localizando un total de ocho cuerpos de cetáceos distribuidos en distintas playas del sector.
Los exámenes forenses preliminares arrojaron datos clave sobre la temporalidad de la tragedia:
???? Avanzado deterioro: Cinco de los cuerpos presentaban un estado de descomposición avanzado, con pérdida masiva de tejido blando.
???? Restos óseos expuestos: Tres de las ballenas registraban una data de muerte significativamente mayor debido a su severo nivel de degradación natural, siendo perfectamente visible su estructura ósea y esquelética sobre la arena.
???? Biometría: El equipo realizó el registro fotográfico y la medición de longitud de la totalidad de los ejemplares, constatando que corresponden a siete ballenas adultas y una subadulta.
De acuerdo con las características físicas observables, los expertos indicaron de forma preliminar que las estructuras morfológicas coinciden con la especie ballena sei (Balaenoptera borealis), una hipótesis científica que será corroborada de forma oficial en laboratorio mediante el análisis genético de las muestras de piel extraídas en terreno.
La directora regional de Sernapesca Magallanes, Ximena Gallardo, valoró el despliegue interagencial y entregó las primeras luces sobre la línea investigativa que maneja el organismo para explicar este varamiento en la Provincia de la Antártica Chilena:
“Quiero agradecer el apoyo de la Armada de Chile para podernos trasladar al lugar con la rapidez que el caso requería. Logramos hacer el registro de este varamiento y tomar las muestras biológicas necesarias que permitan analizar este caso donde encontramos ocho ejemplares de cetáceos con avanzados estados de descomposición. Esta información técnica será entregada a especialistas para evaluar la causa de muerte, aunque existen indicios y registros históricos robustos en la zona de ataques coordinados de orcas a grandes cetáceos”, explicó Gallardo.
Pese a que el severo deterioro de la piel dificultaba la identificación de heridas recientes, el ojo clínico de los expertos logró identificar en uno de los ejemplares marcas de dentadas profundas y patrones de mordeduras atribuibles de forma inequívoca a orcas (Orcinus orca).
Este hallazgo es plenamente congruente con el comportamiento ecológico registrado en los canales australes en años anteriores, donde manadas de orcas cazan en equipo a grandes ballenas. Cuando los cetáceos intentan escapar de estos letales depredadores marinos, suelen buscar refugio desesperado en bahías poco profundas, quedando atrapados y varados en la costa una vez que la marea baja de forma repentina.
A pesar de que la principal hipótesis apunta a un evento de depredación natural, las autoridades sanitarias y ambientales de Magallanes recalcaron en este jueves 4 de junio de 2026 que esperarán los resultados químicos y de laboratorio. En caso de que las muestras evidencien trazas de hidrocarburos, heridas de hélices o cualquier tipo de acción antrópica (humana), se adoptarán de inmediato las acciones judiciales pertinentes ante los tribunales correspondientes.