En un ambiente de solemne respeto, profunda vocación y recogimiento institucional, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) inició de manera formal el calendario de actividades conmemorativas destinadas a celebrar su nonagésimo tercer (93°) aniversario de vida orgánica. El puntapié inicial se consolidó con la realización de su tradicional liturgia ecuménica de acción de gracias, desarrollada en los altares de la Iglesia Catedral de Punta Arenas en este mes de junio de 2026.
El solemne encuentro republicano congregó en el templo principal de la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero a las máximas autoridades políticas de la Región de Magallanes, altos mandos de las Fuerzas Armadas, Carabineros y Gendarmería, además de invitados del quehacer judicial, transformándose en un espacio de balance y profunda reflexión sobre el rol estratégico de la policía civil en el extremo sur del continente.
El acto de fe destacó por un potente mensaje de unidad y cohesión social, reuniendo en el presbiterio a los líderes de las principales iglesias y confesiones cristianas con representación histórica en el territorio magallánico. La ceremonia fue guiada y predicada de forma conjunta por:
Óscar Blanco Martínez, obispo de la Diócesis de la Iglesia Católica en Magallanes.
Fredy Subiabre Matiacha, vicario general de la Diócesis de Punta Arenas.
Eliseo Merino Molina, pastor representativo de la Iglesia Bautista local.
Jan Meyer, pastor de la Iglesia Luterana en Magallanes.
Durante el desarrollo de la liturgia, los pastores y obispos elevaron plegarias cruzadas pidiendo por el bienestar físico y espiritual de los hombres y mujeres que visten la placa de la PDI en los cuarteles de las cuatro provincias australes. En sus homilías, los guías de fe realzaron los valores éticos que guían la labor detectivesca moderna frente al crimen organizado: la integridad a toda prueba, el discernimiento racional, la excelencia profesional en la cadena de custodia y la incombustible vocación de servicio.
Uno de los pasajes de mayor carga emotiva en la Catedral se vivió durante el minuto de silencio y toque de clarín en memoria de los mártires institucionales. A través de un sentido homenaje, la dotación policial relevó el legado de aquellos oficiales y asistentes policiales que rindieron la vida en el cumplimiento de sus promesas de servicio, destacando que su entrega incondicional es el combustible que inspira a las nuevas generaciones de detectives.
La actividad comunitaria estuvo liderada en todo momento por el jefe de la Región Policial de Magallanes y de la Antártica Chilena, prefecto inspector Carlos Vásquez Palma, quien estuvo flanqueado por representantes del Gobierno Regional y las jefaturas operativas de la Brianco, Bicrim y la Brigada de Homicidios, oficiales que renovaron su lealtad hacia los habitantes de la Patagonia.
Desde la jefatura regional recordaron que este hito ecuménico abre las compuertas a las celebraciones de los 93 años de la PDI a nivel nacional, una fecha clave que permite estrechar lazos de confianza con la comunidad local y refrendar el compromiso de la policía con la investigación criminal avanzada y la búsqueda científico-técnica de la verdad en los tribunales ordinarios de justicia.