Una fuerte contraofensiva comunicacional y técnica desplegó el Ejecutivo para frenar la ola de críticas transversales surgida desde las municipalidades del país. La ministra de Salud, May Chomali, salió al paso de los duros cuestionamientos formulados por diversos alcaldes de Chile, quienes han acusado supuestas reducciones forzosas en las prestaciones médicas y atenciones de urgencia de los centros de salud familiar (Cesfam) a consecuencia de presuntos recortes presupuestarios impulsados por la administración del Presidente José Antonio Kast.
Al ser entrevistada en el programa político “Estado Nacional” de Televisión Nacional de Chile (TVN) en este lunes 15 de junio de 2026, la secretaria de Estado desdramatizó las alertas alcaldicias. Chomali aseguró de forma tajante que no existe un tijeretazo generalizado a los fondos de la salud pública, argumentando que las acusaciones edilicias carecen de sustento real y responden a una confusión —o mal uso— en la contabilidad interna de una veintena de corporaciones municipales.
La ministra de Salud precisó que la controversia financiera tiene un origen acotado y específico que involucra únicamente a una glosa del plan piloto de APS.
“Lo que los alcaldes llaman públicamente recortes es, en estricto rigor, la no transferencia de un componente presupuestario específico solo a 24 comunas del país, que fueron las que originalmente formaron parte del programa piloto de universalización de la atención primaria. Este programa de universalización tenía varios componentes: el primero era netamente administrativo, y contenía un subcomponente que decía: ‘Mire, yo le voy a entregar plata a usted para que se organice de forma interna y vaya a buscar a esta nueva comunidad afuera del sistema tradicional’. Ese es el único fondo que se dejó de transferir este año”, aseveró la secretaria de Estado.
En ese sentido, la ministra Chomali lanzó una dura acusación contra la gestión de los líderes comunales, revelando que auditorías internas del Ministerio de Salud (Minsal) detectaron anomalías en el destino final de las remesas estatales:
“Desde el Ejecutivo hemos constatado y visto en las fiscalizaciones que los alcaldes utilizaron estos recursos públicos para otra cosa que no era exactamente para lo que estaban mandatados legal y técnicamente a hacer. Por ejemplo, un alcalde me dice ahora en la prensa: ‘Voy a tener que reducir mi extensión horaria de los consultorios por culpa del Gobierno’, pero resulta que el componente financiero destinado a la extensión horaria no fue tocado ni en un solo peso. Entonces, la única posibilidad lógica y matemática que existe para que un alcalde me diga que debe recortar las horas es porque estaba usando de forma irregular los recursos del componente uno (búsqueda de comunidad) para financiar la extensión horaria”, ejemplificó de forma directa.
Para sepultar el relato del desfinanciamiento de la red de salud, la ministra May Chomali entregó las cifras macroeconómicas consolidadas del sector para el presente año presupuestario, confirmando que las transferencias del Estado hacia las regiones no sufrieron disminuciones en comparación con el ciclo anterior.
Inyección Histórica: La ministra enfatizó que “lo que se está transfiriendo a los municipios este año no es menos que lo entregado el 2025”. De hecho, el presupuesto global de la cartera de Salud experimentó un fuerte salto expansivo, subiendo de más de 16 billones de pesos a más de 17 billones de pesos en la billetera fiscal.
Freno al Gasto Desmedido: Chomali cerró enviando un recado de disciplina fiscal a los directores de salud municipal y alcaldes: “Lo que yo les estoy pidiendo formalmente es: ‘Mira, por favor, no aumentes el gasto en la misma proporción que el aumento de tus ingresos, porque si las comunas quieren hacer más prestaciones, deben hacerlo ganando eficiencias con los millonarios recursos que ya tienen asignados y disponibles en sus arcas’”.