Un nuevo y certero golpe a las redes logísticas de las bandas dedicadas al tráfico de estupefacientes a gran escala que operan bajo la modalidad de envíos postales asestó la policía civil en la capital magallánica. Detectives de la Policía de Investigaciones (PDI) lograron la detención en flagrancia de un sujeto de nacionalidad chilena y mayor de edad, quien fue sorprendido de forma in fraganti mientras recepcionaba un millonario y voluminoso cargamento de sustancias prohibidas utilizando el sistema de empresas de encomiendas tradicionales.
El exitoso procedimiento criminalístico es el resultado directo del reforzamiento de los controles de seguridad y los perfiles de riesgo que los oficiales policiales aplican de forma permanente sobre los flujos de carga que ingresan a la duodécima región, permitiendo neutralizar la distribución de miles de dosis de alta pureza en los barrios de la zona austral en este martes 16 de junio de 2026.
De acuerdo con los antecedentes técnicos del caso, la investigación de la PDI se activó oportunamente luego de que los sistemas de fiscalización fronteriza, aduanera o de seguridad postal detectaran severas anomalías e inconsistencias en la densidad y el contenido de un envío calificado como sospechoso en la cadena de distribución.
Al proceder a la apertura e inspección física y química correspondiente de las cajas del envío, autorizada bajo los marcos de la Ley N° 20.000, los oficiales de la brigada especializada confirmaron el hallazgo e incautaron un total exacto de más de 8 kilos de clorhidrato de cocaína. Con el fin de evadir de forma deliberada el olfato de los canes detectores de drogas y los escáneres de rayos X de las aduanas, el polvo blanco venía celosamente dosificado, sellado y enmascarado al interior de tarros y envases de conserva de uso comestible, un sofisticado "clavo" (ocultamiento) industrial ideado para camuflar el contrabando en la pampa.
Una vez detectado el cargamento criminal, el Ministerio Público coordinó un operativo táctico de flagrancia. El receptor de la mercancía ilícita, cuya identidad civil se mantiene bajo estricta reserva procesal para no entorpecer los flecos de la indagatoria, acudió confiado y de forma presencial hasta la oficina de encomiendas a reclamar y retirar la caja con los tarros adulterados.
El sujeto concretó el trámite comercial sin sospechar en ningún momento que los detectives de la PDI ya le seguían la pista milímetro a milímetro mediante vigilancias discretas en el perímetro del local. Apenas el imputado tomó posesión física de la encomienda y se disponía a abandonar el recinto, las patrullas policiales irrumpieron de sorpresa en el sitio, reduciéndolo y materializando su captura en flagrancia de manera inmediata.
El detenido será puesto a disposición de la justicia local durante las próximas horas de esta jornada para enfrentar su respectiva audiencia de control de detención y posterior formalización de cargos ante el Juzgado de Garantía. La Fiscalía solicitará la medida cautelar de prisión preventiva debido a la altísima cantidad de droga incautada, la cual representa un peligro evidente para la salud y la seguridad pública de la población. En tanto, los peritos de la PDI y los fiscales del Ministerio Público continúan con el desarrollo de pericias tecnológicas sobre los teléfonos incautados para determinar con precisión científica el origen geográfico del cargamento en la zona central y desbaratar el resto del brazo operativo de esta red de distribución.