Un avance estratégico en infraestructura logística que promete transformar el perfil ecológico de la Isla Navarino, inyectar seguridad urbana y consolidar la autonomía energética en la zona más austral del país se encuentra en pleno desarrollo. El seremi de Energía de Magallanes, Marco Antonio Pinto, en compañía de la plana ejecutiva de la distribuidora Gasco Magallanes, lideró una exhaustiva inspección técnica a las obras de construcción de la nueva planta de almacenamiento y distribución de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en la comuna de Cabo de Hornos.
El recorrido por las faenas civiles tuvo como propósito evaluar en terreno los niveles de avance estructural, verificar los estándares de seguridad industrial y coordinar las fases operativas de este complejo energético, el cual se edifica estratégicamente en el sector este de Puerto Williams, a un costado de la ruta Y-905.
La nueva central de hidrocarburos representa un salto cualitativo en volumen y tecnología para la provincia. Según detalló el subgerente de negocios de Gasco Magallanes, Davor Vukasovic, el proyecto contempla el montaje de cinco tanques de almacenamiento de alta presión, con una capacidad individual de 65 m³.
Esta nueva capacidad de acopio masivo garantizará un stock permanente y un suministro continuo ante contingencias climáticas o marítimas, cubriendo holgadamente la demanda del mercado a granel y el reparto de cilindros envasados para toda la población civil y comercial de Cabo de Hornos.
Al respecto, el seremi Marco Antonio Pinto valoró el impacto social inmediato que tendrá la llegada de esta red en la calidad de vida de las familias fueguinas:
Transición Ecológica: “Este proyecto —ya en ejecución— operará bajo los más altos estándares de seguridad internacional. Su disponibilidad continua elevará sustancialmente el bienestar de los habitantes de Puerto Williams, ya que les permitirá dejar de depender de manera tan determinante de la leña y sus derivados para la calefacción del hogar, fines comerciales o domésticos”, argumentó la autoridad sectorial.
Un eje central de la iniciativa visada por el Ministerio de Energía radica en el ordenamiento territorial y la mitigación de riesgos para la población. Históricamente, las bodegas y estanques de acopio de la empresa han funcionado en el sector Costanera, justo al frente de un establecimiento educacional local.
Con la construcción del nuevo recinto en la ruta Y-905, la totalidad de las operaciones de alto riesgo serán trasladadas a la periferia industrial, alejadas de las zonas residenciales y escolares: "Mover el almacenamiento fuera del radio urbano ya supone avanzar significativamente en seguridad pública para Puerto Williams", remarcó Pinto.
El seremi vinculó además la consolidación de este suministro con el programa económico de La Moneda:
Desarrollo Verde: “Contar con una fuente limpia y constante como el gas licuado incentivará nuevas inversiones privadas y emprendimientos asociados a la fuerte vocación turística y hotelera de la comuna, generando empleos estables en la zona; ambos, objetivos de alta prioridad para el Gobierno del Presidente José Antonio Kast”, subrayó.
Respecto a la carta Gantt de los trabajos, Davor Vukasovic explicó que el megaproyecto se encuentra estructurado en dos fases bien definidas:
Etapa 1 (En Ejecución): Corresponde al levantamiento de la infraestructura destinada al suministro de carácter industrial de GLP. Su puesta en marcha es prioritaria, ya que este gas abastecerá los motores de generación eléctrica de la ciudad, desplazando el uso masivo de combustibles más pesados y contaminantes como el diésel.
Etapa 2 (Próxima a Iniciar): Considera la edificación de las plataformas de envasado de cilindros, pesaje y carga de camiones para el consumo residencial y de pymes. Vukasovic adelantó que el inicio de esta segunda fase se materializará una vez que se liberen los recursos estatales comprometidos a través del Programa Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PDZE).
Una vez que concluya la Etapa 2, se procederá al desmantelamiento definitivo y traslado de las antiguas dependencias de la costanera hacia el nuevo polo industrial, cerrando un ciclo histórico y abriendo una era de sustentabilidad verde para Cabo de Hornos.