Una drástica resolución judicial dictaminó el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas al término de la audiencia de lectura de sentencia en contra de Andrea Vanessa Montaña Muñoz. La imputada fue condenada a la pena de 5 años y un día de presidio mayor en su grado mínimo en calidad de autora del delito consumado de parricidio en grado de frustrado, cometido en perjuicio de su padre, Héctor Montaña Ojeda.
El fallo del tribunal colegiado dejó establecido de manera unánime que no se concederán penas sustitutivas ni beneficios alternativos contemplados en la ley, por lo que la sentenciada deberá ingresar de forma inmediata a cumplir la sanción privativa de libertad de manera efectiva en las dependencias del Complejo Penitenciario de la capital regional.
Los hechos acreditados por la Fiscalía local se remontan a la noche del 1 de febrero de 2025, a eso de las 23:45 horas, cuando la víctima caminaba por la intersección de las calles Jorge Montt y Club Hípico, en el sector norte de Punta Arenas.
En ese punto, Montaña Muñoz descendió de un vehículo automotor portando un bate de madera. Sin mediar provocación, interceptó a su progenitor y comenzó a propinarle una serie de violentos y reiterados golpes enfocados directamente en la zona craneal. La golpiza solo logró ser frenada gracias al decidido accionar de tres transeúntes que circulaban por el lugar, quienes intervinieron de forma valerosa para neutralizar a la agresora y retenerla en el sitio del suceso hasta la llegada de las unidades policiales.
Tras el llamado de auxilio a la central de emergencias, personal del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) se apersonó en la calzada para asistir al adulto mayor. Pese a encontrarse en estado de shock severo y con la pérdida progresiva de sus funciones, la víctima alcanzó a balbucear ante los rescatistas que el ataque había sido perpetrado por su propia hija.
Posteriormente, el afectado fue trasladado en estado crítico e ingresado al box de reanimación del Hospital Clínico de Magallanes. El diagnóstico médico confirmó un traumatismo encefalocraneano (TEC) grave con riesgo vital inminente. Durante las jornadas del juicio oral, los peritos médicos coincidieron en que la pronta intervención quirúrgica y el soporte médico intensivo prestado por el equipo de urgencias del hospital fueron los factores determinantes que evitaron el fallecimiento del hombre, configurando jurídicamente el grado de desarrollo de delito frustrado.