Un nuevo escenario de alzas en el precio de las gasolinas y el diésel comenzaría a registrarse en las estaciones de servicio del país y la Región de Magallanes a partir de la próxima semana, luego de que el valor internacional del petróleo superara nuevamente la barrera de los US$100 por barril.
La fuerte presión sobre los mercados energéticos globales responde principalmente a la escalada del conflicto geopolítico en Medio Oriente, los daños estructurales reportados en refinerías clave y las crecientes complejidades operativas que afectan a las rutas del transporte marítimo internacional.
Pese a la magnitud de las variaciones externas, los analistas descartan un impacto abrupto de una sola vez cercano a los $100 por litro para los consumidores. La razón radica en el funcionamiento del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), instrumento diseñado para distribuir y suavizar los traspasos de volatilidad al mercado interno.
El economista del Centro de Investigación Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo, Carlos Smith, junto a Héctor Osorio, socio de PKF, coincidieron en que el encarecimiento global llegará inevitablemente al usuario final, aunque de forma progresiva.
Por su parte, el economista de la Universidad Diego Portales, Juan Ortiz, detalló que los efectos iniciales comenzarán a reflejarse en los surtidores a contar del próximo 30 de julio:
"El próximo movimiento podría situarse entre $25 y $33 por litro para las gasolinas y el diésel, considerando precisamente la intervención del mecanismo de estabilización".
Desde el Ejecutivo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó que la cartera se mantiene monitoreando la evolución del mercado internacional y la fluctuación del tipo de cambio frente al dólar, recordando que el Mepco se encuentra plenamente operativo para moderar variaciones extremas.
Sin embargo, la magnitud de las variaciones venideras estará supeditada a la permanencia del crudo en valores elevados y al comportamiento de la divisa estadounidense en el plano nacional, por lo que no se descartan ajustes consecutivos distribuidos en el tiempo.