Con una propuesta variada que abarcó desde sonoridades andinas hasta la cueca urbana y la música ranchera, se dio el puntapié inicial a la 45ª edición del Festival Folclórico en la Patagonia en el Gimnasio de la Confederación Deportiva de Magallanes.
La apertura del certamen sobre el escenario Alfonso “Cocho” Cárcamo estuvo a cargo de la Orquesta Latinoamericana Municipal de Punta Arenas, cuyos integrantes cautivaron a los asistentes con un repertorio centrado en las raíces musicales de los Andes, recibiendo el clásico galvano del "Ovejero de mi tierra".
En el plano de los reconocimientos, la noche inaugural incluyó además un sentido tributo a la trayectoria del periodista y comunicador magallánico Nelso "Chito" Reyes, histórico colaborador y miembro del equipo de producción del evento.
Procedentes de la comuna de Quilpué, el conjunto Las Silvanitas y Los del Quincho convirtió el recinto deportivo en una verdadera pista de baile, incentivando a los asistentes a sacar los pañuelos al ritmo de la cueca. La agrupación fue galardonada con el Ñandú y el Ovejero.
“Para nosotros es muy significativo, porque la idea de formar un grupo nació en Punta Arenas y que la gente nos haya recibido así, para nosotros fue muy gratificante”, destacó Silvana Maulén, vocalista del conjunto.
Por su parte, la representación magallánica corrió por cuenta del grupo 7 de Julio, liderado por Dardy Vidal y con los arreglos en voz y cuerdas del profesor Fernando Alarcón. Próximos a cumplir diez años de trayectoria, la agrupación encantó al público con una selección de piezas latinoamericanas.
La noche —que registró una moderada asistencia de público— concluyó con el espectáculo tropical-ranchero del trío femenino Reina Isabel, mientras que el comunicador Sergio "Xexín" Oyarzo estuvo a cargo de la animación e interacción en cancha con los asistentes y los medios de comunicación desplegados en la transmisión oficial.