Un nuevo y crucial capítulo en el escenario geopolítico sudamericano comenzó a escribirse este sábado con el inicio formal de las conversaciones entre el Gobierno venezolano y sectores de la oposición, proceso tutelado por Estados Unidos que busca acordar los términos de una transición democrática y fijar las condiciones para la realización de elecciones libres.
Las instancias de diálogo cuentan con una mesa directiva conformada por Dinorah Figuera, representante de la Asamblea Nacional de 2015, y Jorge Rodríguez, actual presidente del Parlamento y hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
El inicio de estas tratativas se produce en un contexto de alta vulnerabilidad para el país caribeño, que además enfrenta una delicada crisis interna tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio.
Uno de los elementos que más expectativas ha generado es el rol relegado que ha tenido inicialmente la principal figura de la oposición, María Corina Machado, quien permanece en Miami bajo un permiso especial de la Secretaría de Estado norteamericana.
Analistas internacionales señalan que el distanciamiento de Machado responde a una estrategia calculada. Mientras en conjunto con el excandidato Edmundo González han manifestado que "no serán un obstáculo para lo que venga", fuentes cercanas al proceso destacan que su margen de maniobra le permite resguardar su legitimidad ante un eventual fracaso de la mesa o posicionarse con fuerza ante una futura carrera presidencial.
Desde la Casa Blanca, el Presidente Donald Trump sostuvo esta semana que Venezuela "va advancing", aunque matizó que "falta mucho para que esté preparado para llevar a cabo un proceso democrático".
Por su parte, el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, descartó que se haya postergado definitivamente a la dirigenta opositora:
"Para que Venezuela logre la reconciliación que ese país necesita para avanzar en todos estos otros proyectos, es necesario que todos los sectores de la sociedad venezolana estén representados. Y, obviamente, María Corina representa un elemento importante de ello".
La agenda prioritaria trazada para este proceso de negociación aborda la reconstrucción de las instituciones democráticas, el fortalecimiento del Consejo Nacional Electoral (CNE), el restablecimiento de garantías para la participación política y la protección de las libertades civiles.
Por su parte, la coalición opositora emitió un comunicado donde recalcó que evaluará los avances en función de "logros concretos y verificables", exigiendo de manera prioritaria la liberación de la totalidad de los presos políticos y el respeto irrestricto a la soberanía popular.
En contraparte, la postura del chavismo fue ratificada por el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, quien adelantó que la principal demanda del oficialismo durante las reuniones será el levantamiento total de las sanciones económicas impuestas contra el país.