Al día siguiente de dejar el jefe de la cartera de Hacienda, Mario Marcel comenzó a escribir párrafos y así rememorar lo que fue su paso de ser presidente del Banco Central (una entidad autonóma y en donde reconoce que no debía cumplir objetivos a un jefe) a medir el gasto fiscal en cada ministerio, siempre jugando con los criterios factuales de la macroeconomía. Todo aquello terminó descritó en su libro “La montaña rusa” de la editorial Debate que fue presentado anoche en la Universidad de Magallanes.
Autocríticas
La exautoridad reconoce y apunta en su texto que evitó hacerlo demasiado técnico ni lo suficientemente complaciente con lo que fue su desempeño gubernamental.
Por ello reconoce que están presentes dos grandes autocríticas durante su gestión: La reforma tributaria de Gabriel Boric, presentada en julio de 2022 que fue rechazada en la Cámara de Diputados en marzo de 2023 la cual pretendía recaudar un 4,1% del Producto Interno Bruto (PIB),
La segunda, en tanto fue el incumplimiento de la meta fiscal en el 2024. En aquel año Chile registró un déficit efectivo de -2,9% del PIB y un déficit estructural de -3,2% del PIB, incumpliendo la meta original fijada en la Ley de Presupuestos de -1,9% del PIB. Este desvío se debió principalmente a una sobrestimación inicial de los ingresos fiscales y a una menor recaudación tributaria y del litio.
De hecho no es primera vez que Marcel reconoce que este suceso pudo ser uno de los más complejos de enfrentar durante el gobierno de Boric.
Aún en ejercicio, el 18 de marzo de 2025 declaró: “el Ministerio de Hacienda ha cometido errores sistemáticos en la proyección de ingresos” durante el seminario “La ruta para el crecimiento” organizado por Banco de Chile.
Un mes antes el Consejo Fiscal Autónomo presentó una serie de propuestas de mitigación a corto plazo para enfrentar la crisis económica que la administración anterior generó en ese momento. La misma entidad expuso que esta situación dificultó la convergencia hacia un Balance Estructural de equilibrio que permita estabilizar la deuda bruta.