En sus 90 años de tradición, Insuco se ha caracterizado por su capacidad de adaptarse a las necesidades de sus estudiantes y por construir una comunidad donde la diversidad constituye una de sus principales riquezas. Como establecimiento de educación media técnico-profesional, recibe diariamente a jóvenes con distintas historias, capacidades, intereses y proyectos de vida.
Para abordar este desafío, el Programa de Integración Escolar (PIE) se integra por 106 estudiantes. Cada uno de ellos requiere apoyos específicos para fortalecer sus aprendizajes, autonomía, comunicación y bienestar emocional.
El PIE está conformado por un equipo multidisciplinario de 16 profesionales: 8 educadores diferenciales, 1 Psicopedagoga, 1 Psicólogo, 1 Terapeuta Ocupacional, 1 Fonoaudióloga, 1 Psicopedagogo que a la vez es un facilitador en Lengua de Señas Chilena y 3 Técnicos en Educación Especial.
Futuros desafíos
Uno de los desafíos actuales del establecimiento es reacondicionar espacios físicos para las necesidades de atención. Pese que cuenta con un espacio reducido, el Insuco está trabajando para implementar un espacio seguro de contención y acompañamiento, donde los estudiantes puedan sentirse acogidos, escuchados y apoyados cuando lo necesiten.
La iniciativa representa la voluntad de seguir avanzando y transformar las dificultades en oportunidades para fortalecer el bienestar y la convivencia escolar.
“Como equipo educativo tenemos la convicción de que cada estudiante tiene derecho a aprender, participar y desarrollarse plenamente, independiente de sus características o necesidades educativas. Por eso, nuestro desafío es acompañar a cada uno y cada una, identificando los apoyos que requiere y generando las condiciones necesarias para que pueda avanzar en su trayectoria educativa. Acompañar una necesidad educativa no significa poner una etiqueta, sino reconocer a la persona que hay detrás y asegurar que tenga las mismas oportunidades”, dijo Carolina Guzmán Navarro, Jefa de la Unidad Técnica Pedagógica del Insuco.
En sus nueve décadas. Insuco no solo celebra un nuevo aniversario. Sino que con intervenciones como estas, también mira hacia el futuro con la convicción de que todos y todas pueden aprender cuando cuentan con los apoyos necesarios, sin etiquetas, prejuicios ni barreras.