Temido por algunos y esperado por otros, pero queramos o no el mechoneo forma parte de todos los que ingresan a la universidad. Un ritual que, en la actualidad, es duramente cuestionado por atentar contra la dignidad de los estudiantes.
Fue en 1960 cuando se instauró y se tornó en una tradición, lo diferente es que en esos años consistía en cortar un mechón de pelo, de ahí el nombre. Tanto ha sido la evolución de esta práctica, que extraer una parte de la cabellera de los universitarios se ha vuelto insuficiente, es así como muchos son rapados o sometidos a cortes que muy pocos entienden.
Luego que diversos sectores de la sociedad comenzaran a criticar esta tradición universitaria, hay estudiantes que han decido comenzar a erradicar esta práctica, que algunos consideran agresiva, y dar inicio a un nuevo tipo de bienvenida.
En 2014 la Universidad Adolfo Ibáñez se sumó al “mechoneo social”, el cual consistía en que los alumnos pintaran las fachadas de casas y otros recintos que lo necesitaran.
En 2012 la Universidad de Talca también protagonizó otro tipo de bienvenida, llevando a cabo el “mechoneo solidario”, el cual consistió en que alumnos de derecho llegaron hasta un hogar de ancianos en la ciudad, para acompañar a quienes no tienen a nadie quien los visite. La iniciativa para recibir a los nuevos alumnos, sin que sea una experiencia desagradable, se ha replicado en los siguientes años.