Marcelo Leppe, director del Instituto Antártico Chileno:

“Hoy día Antártica es el corazón palpitante del planeta”

columnistas
27/01/2019 a las 14:00
David Perez
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Orgulloso de su posición y labor realizada desde que lo nombraron, el reconocido científico e investigador dijo estar pensando en la Antártica 2.0, la del siglo XXI.

En enero del año pasado, el Dr. Marcelo Leppe, paleontólogo y biólogo de profesión asumió como director del Instituto Antártico Chileno (Inach), justo cuando se aprestaba a emprender un nuevo viaje de investigación al Continente Blanco, su verdadero lugar de trabajo en aquel momento.

Transcurridos doce meses, ya está instalado en la tradicional oficina del mandamás, pintada de color ocre en reemplazo del blanco que lucía en tiempos de su antecesor, Dr. José Retamales.

Su motivación por sondear los orígenes de la Antártica sigue intacta y hoy se profundiza con la dimensión administrativa del cargo. Nada de lo que ahí sucede nos debiera ser ajeno o lejano, tanto que la cotidianidad del chileno medio está permeada por eventos que sucedieron hace millones de años en ese lugar.

Otro notorio cambio en el amplio espacio del primer piso del edificio del Instituto en Punta Arenas, es que en lugar de la foto de la ex Presidenta Michelle Bachelet, quien lo nombró luego del proceso de selección realizado por la Alta Dirección Pública, está la del Presidente Sebastián Piñera, cuyo gobierno le ha dado sustento a su labor.

-Ha pasado un año desde que asumió como director del Inach, ¿cómo evalúa este período?

“Ha sido intenso, pero hasta ahora hemos logrado avanzar en todos los frentes. Hoy día el Inach es un poco más complejo de como lo recibí. Llegamos a un techo de 107 proyectos en ejecución y durante esta década van a participar 250 científicos, un poco más que la década anterior. Vamos a tener cerca de 147 movimientos entre distintos operadores, incluyendo los de las Fuerzas Armadas más algunos privados. Además de cooperación internacional con 22 países, lo que multiplica un poco el efecto de lo que estamos haciendo”.

-¿Siente que aún está en rodaje?

“Esto nunca termina, el día que me sienta totalmente confiado y seguro en lo que estoy haciendo, va a ser un mal día, porque creo que uno tiene que tener siempre un poco de nerviosismo para despertar la reacción adrenalínica que hace poner atención a todas la cosas que nos rodean”.

-Pero igual se percibe como un año distinto para la institución.

“Es distinto por la percepción social que hay sobre la Antártica. Ha estado mucho más en los medios que en años anteriores, por distintas razones. Por ejemplo, el cambio climático ha hecho que la gente ponga más atención en el continente. También el hecho que como actividad económica ya está dentro de las cinco principales de la región. Las discusiones sobre el Centro Antártico, la reconstrucción de las bases, aspectos presupuestarios, los proyectos que se están ejecutando, el Estatuto Antártico, todo ocurrió el año pasado y se proyectan para 2019, por lo tanto, es un momento especial”.

-¿Cuáles serían los hitos relevantes del período?

“Son varios, pero uno de ellos es el éxito que ha alcanzado la Feria Antártica Escolar. También me siento particularmente orgulloso de la calidad del material que produjimos en formato papel y digital, especialmente la Enciclopedia Antártica, que era una deuda histórica y vino a romper una brecha de casi treinta años”.

-¿Qué diría usted que faltó?

“En mi balance personal faltaron más cosas que las que se lograron. Nos falta avanzar más en la infraestructura civil, pero es un hito que la Dirección de Presupuestos, obviamente apoyada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, nos creó una glosa presupuestaria para empezar a mejorar nuestras bases y repensarlas para que sobrevivan los próximos treinta años sin mayor inversión. Por lo tanto, estamos pensando en la Antártica 2.0 para el siglo XXI.

También falta, para cerrar el área marina protegida, el apoyo de dos países (Rusia y China), con los que tenemos que trabajar un poco más para que puedan entender que lo que se persigue es salvaguardar la existencia futura y las zonas de reproducción del krill, base de las cadenas tróficas antárticas. Esperamos consolidar el grupo que está trabajando en cambio climático y conectar Antártica con el Cop 25, una iniciativa de carácter mundial. Otro desafío importante es seguir produciendo la migración hacia el sur, más allá del círculo polar”.

-¿Le produjo algún grado de frustración la postergación del proyecto Centro Antártico Internacional?

“Lo único que sé respecto del Centro Antártico Internacional (CAI) es que en marzo culmina la licitación que se hizo a finales del año 2017, que se adjudicó el estudio de arquitectos Moletto y Asociados, y que ellos tienen que entregar finalmente su proyecto, cuyo mandante es el Ministerio de Obras Públicas y nosotros hemos sido contraparte técnica junto con la Universidad de Magallanes, Por lo tanto, estamos expectantes de la entrega final.

Ese es el momento en que vamos a tratar de aunar voluntades respecto del CAI, porque hasta ahora la mayoría de las opiniones han sido sobre el concepto centro antártico, no del proyecto”.

-¿Cómo ha sido la relación con su jefe, el canciller Roberto Ampuero?

“Muy fluida. Yo creo que mi predecesor, don José Retamales, las veces que tuvo la oportunidad de conversar directamente con el canciller, habrán sido dos en el año, pero yo en este período he conversado varias veces con él e hizo una visita oficial al Inach y ya está agendada una siguiente visita dentro de este verano”.

-¿Hay una mayor comprensión en el Ministerio de Relaciones Exteriores del trabajo que se realiza en el Inach?

“Siento que la respuesta de la Cancillería es acorde con los tiempos, estamos viviendo momentos especiales en el tema antártico. Esto trasciende los gobiernos y también las naciones. Estamos asistiendo a tiempos donde obviamente hay gran turbulencia en las aguas antárticas, y no me refiero solamente al cambio climático, pero de eso solo pueden salir buenas cosas, es decir, que nos demos cuenta de que el rol de la Antártica es demasiado grande y potente, puesto que regula muchos aspectos de la vida cotidiana del chileno medio, tanto que obviamente necesitamos estudiarla mejor”.

-¿Qué aspectos de la vida cotidiana regula?

“Somos el país más cercano a la Antártica y desde que separa de Sudamérica hace 23 millones de años, se forma la corriente circumpolar antártica, la más potente del mundo.

A la vez se forma la corriente de Humboldt, que baña nuestras costas y produce varias cosas; primero, regula el régimen de precipitaciones en Chile; la productividad primaria de los océanos, es decir, en las zonas de surgencia de la corriente es donde hay más pesca; segundo, como efecto de esta corriente, hace 23 millones de años, se forma el desierto de Atacama, el más seco del mundo; tercero, sabemos ya que algunos aspectos del cambio climático en la Antártica están condicionando el avance de la desertificación desde la Cuarta a la Quinta Región y Región Metropolitana.

Hasta ahí alcanzamos a comprender bien, después de eso hay un gran espectro de relaciones que no tenemos bien cuantificadas, por ejemplo, hidrato de metano en el fondo oceánico. Sabemos que frente a las costas chilenas hay una fosa que tiene depósitos de hidrato de metano, que hoy día están burbujeando en algunas partes, como la isla Mocha y como también está ocurriendo en la Antártica.

El metano es un gas invernadero mucho más agresivo que el CO2, tiene una vida media más corta, pero puede producir un calentamiento global en períodos más cortos que el presupuestado. ¿Cuánto sabemos de los depósitos de hidrato de metano frente a las costas chilenas? Aún muy poco”.

-¿Pareciera que también influye en el mundo?

“La corriente circumpolar antártica condiciona la temperatura en el Mar del Norte, donde está Escocia e Irlanda; condiciona la floración de los cerezos en Japón; condiciona la aparición de los periodos secos en el centro de China. Hoy día Antártica es el corazón palpitante del planeta, cambia de 13 a 14 millones de kilómetros cuadrados todos los años, con el hielo marino que tiene alrededor, y su sistema circulatorio son las corrientes que nacen de la circumpolar antártica”.

-La investigación antártica está actualmente en el centro de la atención internacional.

“Un laboratorio y un grupo de investigadores chilenos publicó un artículo que fue muy importante a nivel mundial, que da cuenta de la actividad de una molécula obtenida del pasto antártico: la Antartina, que demostró tener un 30% de actividad anticancerígena en el cáncer colorrectal. Se publicó en una revista especializada y se sacó la patente farmacéutica.

Hoy día está en pruebas clínicas en Harvard. Si el programa chileno logra producir un remedio para el cáncer, justifica veinte años de investigación científica, porque está solucionando un problema real y contingente de toda la humanidad. Ese es uno de cerca de cincuenta proyectos que están buscando aplicaciones biotecnológicas de compuestos que existen en la Antártica”.



@JoséBenítez


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