Corría marzo de 2012. Era domingo cuando la tranquilidad de Punta Arenas se vio interrumpida por el crecimiento del Río de Las Minas.
El desborde ocurrió primero en el puente de calle Magallanes. Luego se sumaron los otros puentes, que sufrieron el colapso perdieron su cauce, colmando rápidamente las calles de agua y sedimento. Cientos de familias quedaron anegadas, sellando una de las tragedias más grandes de las últimas décadas que se han registrado en Magallanes.
El trabajo de las unidades de emergencia se centró en rescatar personas. Con el paso de las horas, se conocieron los casos más complicados, debiendo evacuar personas postradas y muchas familias que producto de la salida del río perdieron todo.
Al día siguiente, el panorama en muchas de las calles era desolador por el sedimento acumulado y las estructuras colapsadas.
Trabajo en equipo
Desde entonces han transcurrido más de diez años. Y para prevenir que estas situaciones se repitan, ayer en dependencias de la Delegación Presidencial de Magallanes, se realizó una reunión donde participaron integrantes de la mesa técnica para trabajar en un simulacro de evacuación. A diferencia de las crecidas de mar, algunas personas deberán dirigirse hasta los extremos sur y norte, en las zonas que se han delimitado.
“La mesa viene funcionando hace mucho tiempo, dado que tenemos la experiencia de desborde del Río de Las Minas. La idea es trabajar de manera mancomunada, lo que nos va a permitir tener en evaluación todas las situaciones que hemos tenido todo este tiempo y poder poner a prueba a nuestra población”, señaló Luz Bermúdez, delegada presidencial de Magallanes.
Juan Carlos Andrades, director de la Onemi, dijo que “aprendimos varias cosas, de ahí nació el monitoreo, un trabajo de una mesa cuenca, donde se trabaja en distintos periodos por los efectos que existen. Están los entes técnicos del Ministerio de Obras Públicas, Carabineros en su trabajo preventivo y ni hablar de todo el sistema municipal que trabaja en ello. La lección aprendida está, pero tenemos que sacar más. La evacuación como decíamos es distinta a un tsunami o una subida de mar, y es lo que tenemos que acostumbrar a la población a lo que tienen que hacer”.
El simulacro se realizará el próximo 29 de septiembre. A través de redes sociales y los medios de comunicación se irán entregando las recomendaciones.